9, DOMINGO.

A las 8 de la mañana nos pusimos en marcha, sin haberse dicho misa ayer

ni hoy, por haberlo impedido la distancia de las carretas, y atencion

de composturas. A las once llegó el hijo del cacique Quinteleu con

varios indios, para que nos acompañasen, segun ofreció hacerlo en

la laguna. Me manifestó que habia retardado su viage por asistir á

una junta de caciques que se celebró despues de nuestra salida de la

laguna, en la que se embarazó la resolucion que los indios enemigos

tenian de avanzar á la expedicion. Que habia podido contenerlos,

ofreciendo juntar sus gentes en caso de persistir en ello Carrupilun

y sus parciales: pues aunque su hermano Victoriano habia marchado á

Chile, no necesitaba de él, ni los españoles de auxilio alguno para

tomar una venganza que les pesára. Que me avisaba todo esto para

inteligencia, y que marchase con cuidado: pues, aunque parecia haberse

aquietado, recelaba una falta de cumplimiento. Que al mismo tiempo

avisase al gobierno, porque habian protestado invadir y robar las

fronteras; y que acababa de saber que los indios del cacique Quilapí le

traian robadas sobre 400 cabezas de ganado de todas especies.

A las 3 de la tarde continuamos hasta las 5, en que llegamos al primer

costado del sud-oeste de la Cañada del Zapato, en que estuvimos hasta

las 8, por haber volcado una carreta y empantanádose otra, como

tambien por esperar las atrasadas. El dia ha sido de mucho sol, se ha

aturbonado el tiempo, pero el viento se afirmó por el pampero, sin mas

novedad.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 56 / 69 题