7, MIERCOLES.

A las 6 y media de la mañana continuamos la marcha, y á las 11 y media

llegamos al costado de una laguna á la que le siguen 6 mas, y se les

puso el nombre de las Lagunas Acordonadas: y aunque se procuró observar

el sol, al tiempo de subir sobre nuestro cenit unas densas nubes

impidieron realizar la operacion. Se encontraron ademas 5 lagunas

enlazadas al costado del sud-este, y 3 al del nor-oeste, que demuestran

no ser permanentes. Hay tambien lomas y médanos, algunas en figura de

prismas, otras triangulares, y una entre las demas, de bastante altura,

que forma la de un cilindro cortado oblicuamente. Estos médanos son

de arena y tierra colorada, y sus pastos mejores que los anteriores.

En este dia se dió alta á 4 enfermos, y entraron 3, un sargento y 2

peones, segun los partes que se me han dado. A las 2 y media de la

tarde se prosiguió la marcha, y á las 6 y cuarto llegamos á la última

laguna de las seis Acordonadas, que se hallan en otros derroteros, y se

hicieron varias demarcaciones. La primera fué demarcar la Sierra de la

Ventana: su medio al rumbo del sud, y la base ó distancia de los dos

extremos entre sí, el primero al sud, 10 grados sud-este; y el segundo

sud, 4 grados sud-este. Concluida esta operacion, se demarcaron los

ángulos que forma en su cumbre, que son cuatro costados verticalmente,

por la superficie plana ó espacios que con ellos forma. Nos ha llovido

un poco, y al ponerse el sol se hallaba todo el horizonte cargado.

Se me dió parte haberse enfermado otro sargento. Recibí chasqui del

cacique Quilapí, pidiendo permiso para hablarme, que le fué concedido.

Se presentó con su gente armada de machetes y sables desenvainados,

formados en batalla: se le mandó envainar las armas, y que entrase

al campamento á piè como lo egecutó. Este cacique manifestó en su

parlamento, que se le habia informado que la expedicion iba á formar

ciudades en la laguna del Monte, Guaminí y Salinas, con miras de

despojarlos de sus posesiones, con alusion á los avisos de Lincon y

de los cristianos que entre ellos habia, los cuales tomaron la voz en

el parlamento, como suelen hacerlo. Se procurò disuadirles con las

razones y reflexiones mas adecuadas á desimpresionarles esta especie: y

ya porque les hiciesen fuerza, ó porque los indios amigos contribuyan

con eficacia á ello, se serenaron, hicieron algunos cambios, y se

retiraron gratificados, muy contentos al parecer. Pero interiormente

guardaban su doble proceder, ocultando la maldad de estar en aquella

fecha parte de la indiada de esta tribu, haciendo el robo de 400 y mas

cabezas de ganado caballar y mular, como despues se me avisó por uno de

los caciques amigos, de que en su tiempo hablaré cuando se repita el

desacato de Quilapí, hijo del cacique Lorenzo, bien conocido por sus

excesos en estas fronteras.

Diario de un viage a Salinas Grandes, en los campos del sud de Buenos Aires · 第 24 / 69 题