LA CIBERLITERATURA

[Resumen]

Muchos autores reconocen los beneficios del internet para la difusión

de sus propias obras, como para los intercambios con los lectores y la

colaboración con otros creadores. Algunos escritores apasionados por

las tecnologías digitales también actúan como exploradores, poniendo de

manifiesto las posibilidades que abre el hipervínculo para dar origen a

varios géneros: novela multimedia e hipermedia, narrativa hipertextual,

sitio web de escritura hipermedia, email-novela, etc. Una verdadera

ciberliteratura –llamada también literatura digital o literatura

electrónica– ha empezado ya a sacudir la literatura tradicional

aportándole un aliento nuevo, e integrándose a la vez a otras formas

artísticas ya que el soporte digital favorece la fusión del escrito con

la imagen y el sonido.

= Poesía

Poeta y artista plástica, Silvaine Arabo vive en la región Poitou-

Charentes, en la costa oeste de Francia. En mayo de 1997, crea uno de

los primeros sitios web francófonos dedicados a la poesía, "Poésie

d'hier et d'aujourd'hui" (Poesía de ayer y de hoy), en la que propone

numerosos poemas, incluso los suyos.

En junio de 1998, cuenta: "Soy poeta, pintora y profesora de letras (he

publicado 13 poemarios, así como dos libros de aforismos y un ensayo

sobre el tema 'poesía y trascendencia'; en cuanto a la pintura, he

expuesto mis cuadros en París –dos veces– y también fuera de la

capital). (...)

En lo que al internet se refiere, soy autodidacta (no he seguido ningún

tipo de formación informática). Se me ocurrió construir un sitio web

literario centrado en la poesía: el internet me parece un medio

privilegiado para hacer circular ideas, y también para comunicar las

pasiones. Entonces me he puesto a trabajar, muy empíricamente, y al

final he obtenido este sitio en el que intento valorar a poetas

contemporáneos talentosos, sin olvidar la necesidad de tomar

perspectiva (sección 'Reflexiones sobre la poesía') respecto al objeto

de estudio. (...)

Por otra parte, el internet me ha puesto en contacto con otros poetas,

y debo decir que algunos son muy interesantes. Esto me permite romper

el círculo de la soledad e intercambiar ideas. Así, una también se pone

a prueba. Luego esta experiencia puede servir para fomentar la

creatividad y reanimar las motivaciones de los poetas, porque éstos

comprenden que gracias al internet llegarán a ser leídos e, incluso, en

el mejor de los casos, podrán corresponder con sus lectores y pedir su

opinión sobre los textos. Personalmente no veo más que aspectos

positivos en la promoción de la poesía a través del internet, tanto

para el lector como para el creador."

Muy pronto, su sitio "Poésie d'hier et d'aujourd'hui" cobra forma de

una ciberrevista. Cuatro años más tarde, en marzo de 2001, Silvaine

Arabo crea una segunda revista, "Saraswati: revue de poésie, d'art et

de réflexion" (Saraswati: una revista de poesía, de arte y de

reflexión), esta vez impresa. Las dos revistas "se complementan y de

verdad conviene considerarlas como una pareja indisociable."

= Fábulas

Fundada en 1992 por Nicolas y Suzanne Pewny cuando eran libreros en

Alta Saboya, en el sureste de Francia, Le Choucas es una pequeña

editorial especializada en novelas policíacas, literatura, libros de

fotos y libros de arte. Aunque es antes de todo un editor comercial,

Nicolas Pewny también insiste en mantener actividades no comerciales

para dar a conocer a autores poco difundidos, por ejemplo Raymond

Godefroy, escritor-campesino normando, que estaba desesperado porque

algún editor aceptara publicar su libro de fábulas, "Fables pour l'an

2000"(Fábulas para el año 2000). Pocos días antes del 2000, Nicolas

Pewny logra un hermoso diseño para esas fábulas y publica el libro en

línea en el sitio web de su editorial.

Raymond Godefroy escribe en diciembre de 1999: "El internet representa

para mí un instrumento de comunicación formidable que nos libra de

intermediarios, de barreras doctrinarias y de los intereses de los

medios de comunicación vigentes. Gracias al internet, los hombres,

sometidos a leyes cósmicas comunes, aprenderán a conocerse mejor los

unos a los otros, e irán adquiriendo así esta consciencia de lo

colectivo, y la de pertenecer a un mismo mundo frágil en el que querrán

vivir en armonía sin destruirlo. La red es exactamente como la lengua

de Esopo: es a la vez la mejor y la peor cosa, según el uso que de ella

se haga. En mi caso, espero que me permita librarme en parte de la

edición y distribución tradicional, porque aunque estemos en vísperas

del nuevo milenio, éstas están absolutamente cerradas a cualquier

cambio y padecen una crisis de intolerancia."

La sexta fábula de la tercera parte de "Fables pour l'an 2000", llamada

"Le poète et l'éditeur" (El poeta y el editor), es sin duda de índole

autobiográfico y relata con exactitud las angustias por las que pasa el

poeta en busca de un editor. Como Raymond sigue atraído por el papel,

autoedita una versión impresa de sus fábulas en junio de 2001, bajo un

título levemente diferente, "Fables pour les années 2000" (Fábulas para

los años 2000), ya que por entonces ya se ha alcanzado el hito de 2000.

= Novelas policíacas

Michel Benoît vive en Montreal (Quebec). Autor de cuentos y relatos

policíacos, y de historias fantásticas, utiliza el internet para

ampliar sus perspectivas y para abolir el tiempo y la distancia.

Michel escribe en junio de 2000: "El internet se me ha impuesto como

instrumento de búsqueda y de comunicación, esencialmente. No,

esencialmente no. Apertura sobre el mundo también. Si uno piensa

'búsqueda', piensa también 'información'. Mire, si uno piensa

'escritura', 'reflexión', piensa también 'conocimiento', 'búsqueda'.

Por lo tanto uno acude a la red por cualquier motivo, por una idea, una

imagen, una explicación, un discurso pronunciado veinte años atrás, un

cuadro de pintura expuesto en un museo al otro lado del mundo.

Cualquier persona puede inspirarle una idea a alguien sin haberlo visto

nunca, y recibir a su vez las ideas de otros. La red pone el mundo

entero al alcance del ratón. Uno podría pensar que se trata de un

perfecto cliché. Puede ser, excepto si uno toma consciencia de todo lo

que eso implica: la instantaneidad, la información inmediata en el

acto, sin más necesidad de hurgar en papeles, de pasarse horas

investigando. Uno está haciendo, produciendo algo. Necesita alguna

información. Ya anda a buscarla, en el acto. Además, ahora tenemos

acceso a las bibliotecas más grandes, a los periódicos más importantes,

a los museos más prestigiosos. (...)

Gracias a la interrelación con la red me puedo imaginar un próspero

futuro profesional –más rápido, más completo, más productivo–. Me veo

haciendo en una semana lo mismo que antes habría tardado meses en

terminar –más lindo, más estético–. Me veo llevando a cabo con éxito

trabajos más refinados, de factura más profesional, incluso y sobre

todo en campos conexos, como la tipografía, un terreno en el que no

tengo ningún conocimiento: la presentación, el traslado de textos, por

ejemplo, con el trabajo simultáneo de varias personas aunque estén

viviendo en continentes diferentes. Llegar en unas horas a un consenso

sobre un proyecto, mientras que antes del internet, se habrían

necesitado varias semanas –o incluso meses para los francófonos–.

Cuanto más complejo se vaya haciendo el internet, más provechosa,

necesaria y esencial se hará la utilización de la red."

Alain Bron es consultor en sistemas de información y escritor. El

internet es uno de los "personajes" de su segunda novela "Sanguine sur

toile" (NDLT, el título es un juego de palabras, véase más abajo),

publicada en versión impresa por la editorial Le Choucas en 1999 y en

versión digital (formato PDF) por la editorial 00h00 en 2000.

Alain escribe en noviembre de 1999: "La palabra 'toile' se refiere al

lienzo del pintor, y también significa 'telaraña'. Es la palabra que se

usa para referirse a la red (la telaraña electrónica). La palabra

'sanguine' se refiere a la sanguina (técnica de dibujo con lápiz rojo)

y también significa 'sanguínea' (de sangre), o sea, una muerte brutal.

¿Pero será posible justificar un asesinato por el amor a los colores?

'Sanguine sur toile' evoca la historia singular de un internauta

atrapado en la tormenta de su propio ordenador, manipulado a distancia

por un misterioso interlocutor cuya única obsesión es vengarse. Quise

introducir al lector en los universos de la pintura y de la empresa,

dos universos que se entrelazan, se escapan, y después se juntan en el

fulgor de los programas.

Le toca al lector investigar por su propia cuenta para intentar

desenredar los hilos que solamente pasión ha ido tejiendo. Para

penetrar este misterio, tendrá que contestar múltiples preguntas. A

pesar de que tenga el mundo en la punta de los dedos, ¿no será el

internauta la persona que está más sola en el mundo? Y para combatir la

competencia actual, ¿hasta dónde puede llegar la empresa en la

violencia? ¿Tiende la pintura a reproducir un mundo o bien a crear

otro? En fin, quise mostrar que las imágenes no son tan inocentes. Se

pueden utilizar para actuar, e incluso para matar. (...)

En la novela, el internet es un personaje en sí. En lugar de

describirla en su complejidad técnica, el autor presenta la red como un

ser a veces amenazador, otras veces atento y capaz de manejar el humor.

No olvidemos que la pantalla del ordenador desempeña un papel doble:

mostrar y ocultar. Ésta es la ambivalencia en la cual descansa la

intriga, desde el principio hasta el final. En este juego, el gran

ganador es aquél o aquella que logra liberarse de la influencia del

instrumento para poner el humanismo y la inteligencia por encima de

todo."

= Otras obras de ficción

Murray Suid vive en Palo Alto, en Silicon Valley (California). Es el

autor de libros didácticos, de libros para niños, de obras multimedia y

de guiones. A partir de septiembre de 1998, preconiza una solución por

la cual han optado desde entonces numerosos autores: "Los libros pueden

tener una prolongación en la web –y entonces existir parcialmente en el

ciberespacio–. De este modo, el autor puede actualizarlos y corregirlos

fácilmente, mientras que antes tenía que esperar mucho tiempo, hasta la

siguiente edición, suponiendo que la hubiera. (...)

No sé si llegaré a publicar libros en la web, en lugar de publicarlos

en versión impresa. Tal vez utilice este nuevo soporte si se

perfecciona el uso del multimedia en los libros digitales. Por ahora,

participo en el desarrollo de material didáctico multimedia. Es un

nuevo tipo de material que me gusta mucho y que permite crear

interactividad entre varios textos, películas, bandas sonoras y

gráficos que están vinculados todos los unos con los otros."

Un año más tarde, en agosto de 1999, añade: "Para mis obras multimedia

–disponibles en CD-ROM– he decidido adoptar la misma fórmula con el fin

de poder actualizarlas y enriquecer su contenido."

Algunos meses más tarde, la integralidad de sus obras multimedia está

en la red. El material didáctico al que contribuye ya no se concibe

para una difusión en CD-ROM, sino para ser difundido directamente en la

web. La sociedad de software educativo que lo emplea ha dejado de ser

una empresa multimedia para convertirse en una empresa del internet.

Novelista y ensayista, Anne-Bénédicte Joly vive en Antony, cerca de

París. En abril de 2000, decide autopublicar su obra utilizando el

internet para darla a conocer. "Mi sitio web tiene varios objetivos,

relata en junio de 2000. Presentar mis libros (ensayos, cuentos y

novelas autoeditadas) a través de resúmenes descriptivos –en el mismo

formato que en la base de datos Electre (una base de datos para los

libreros franceses)– y fragmentos escogidos, presentar mi recorrido de

profesora de letras y de escritora, ofrecer al internauta la

posibilidad de encargar mis obras y de dejar sus impresiones en un

Libro de Oro, guiar al lector a través de enlaces hacia sitios web

literarios. (...)

Crear un sitio web me permite ampliar el círculo de mis lectores

incitando a los internautas a descubrir mis escritos. El internet es

también un medio para extender la difusión de mis obras. Por último,

mediante una política de enlaces, espero suscitar cada vez más

contactos."

= Novelas digitales

Lucie de Boutiny es la autora de "NON", una novela multimedia iniciada

en agosto de 1997 y publicada por entregas por Synesthésie, una revista

en línea de arte contemporáneo. Cuenta en junio de 2000: "Mi novela

'NON' es una novela cómica, una sátira de la vida cotidiana de una

pareja de jóvenes ejecutivos muy dinámicos. Aunque pertenecen a la

élite high-tech de una industria floreciente, 'Monsieur' y 'Madame' son

los juguetes de la llamada revolución digital. (...)

'NON' prolonga las experiencias de la novela posmoderna (digresiones

como base del relato, polisemia y juegos en torno a los registros del

lenguaje –naturalista, melodramático, cómico...– y los niveles del

lenguaje, etc.). Esta estilización extrema permite que la narración

tome rumbos inesperados y resulte atractiva para el lector que navega

entre relatos múltiples y multimedia, ya que de esta manera el texto

escrito en la pantalla se asemeja a un juego y no sólo se lee, sino que

también se mira."

Las novelas anteriores de Lucie de Boutiny se han publicado en forma

impresa. ¿Son diferentes los trámites con una novela digital? "De modo

general, mi humilde experiencia de autora principiante me ha demostrado

que no hay diferencia entre escribir ficción para el papel o para el

píxel: las dos cosas exigen concentración máxima, aislamiento casi

desesperado, paciencia obsesiva para la minuciosa tarea de composición

de las frases y, por supuesto, además de la voluntad de hacerlo, ¡hay

que tener algo que contar! La diferencia es que con el multimedia hay

una segunda etapa que consiste en poner el texto en escena como si éste

no fuera más que un guión. Y si no ha habido previamente un verdadero

trabajo en torno al lenguaje y a las palabras, todo el grafismo y los

trucos interactivos que se puedan añadir parecerán de pacotilla. Otra

diferencia es que el soporte modifica la percepción del texto e,

incluso, y cabe subrayarlo, cambia de manera sustancial la obra

original."

"Apparitions inquiétantes" (Apariciones inquietantes) es otra novela

digital que nació bajo la pluma de Anne-Cécile Brandenbourger. Se trata

de "una larga historia que se puede leer en cualquier sentido, un

laberinto de crímenes, de malos pensamientos y de placeres ambiguos".

Durante dos años, esta historia se construye bajo la forma de un

folletín en el sitio web Anacoluthe, en colaboración con Olivier

Lefèvre. En febrero de 2000, la historia es publicada en versión

digital (en formato PDF) por las ediciones 00h00, en calidad de primer

título de la Colección 2003, dedicada a escrituras digitales, con

versiones impresas disponibles a petición del cliente.

00h00 presenta la obra como "una cibernovela policíaca compuesta de

relatos hipertextuales insertados los unos en los otros. En esta saga

de corte borgiano la autora maneja –hipertextualmente– al lector a su

antojo, entre personajes sacados de un serial norteamericano y una

intriga policial. (...) Se trata de la historia de un crimen y de una

investigación; de textos cortos pero de densa factura; un paseo por el

imaginario de las series de televisión; una desestructuración

(organizada) del relato con esta transposición literaria del zapping;

y, por consiguiente, de sensaciones de lectura radicalmente nuevas."

Tras el éxito del libro, las ediciones Florent Massot publican en

agosto de 2000 una segunda versión impresa (la primera la publicó

00h00, imprimiendo los ejemplares únicamente a petición del cliente),

con una cubierta en 3D, un nuevo título –"La malédiction du parasol"

(La maldición de la sombrilla)– y una maqueta de Olivier Lefèvre que

intenta restituir el ritmo de la versión original.

Anne-Cécile relata en junio de 2000: "Las posibilidades que abre el

hipertexto me han permitido desarrollar y dar rienda suelta a

tendencias que yo ya tenía desde antes. Siempre me ha encantado

escribir y leer textos desmembrados e inclasificables –como por ejemplo

"La vie mode d'emploi" (La vida, instrucciones de uso) de Georges

Perec, o "Si par une nuit d'hiver un voyageur" (Si una noche de

invierno un viajero) de Italo Calvino–, y el hipermedia me ha entregado

la ocasión de enfrascarme en estas formas narrativas en total libertad.

Porque para crear historias no lineares y redes de textos que encajen

las unas con las otras, el hipertexto es obviamente más apropiado que

el papel. Creo que con el tiempo, gracias a mi trabajo hipertextual mi

escritura se ha vuelto cada vez más intuitiva. Quizás también más

'interior', más cercana a las asociaciones de ideas y a los movimientos

desordenados que caracterizan el pensamiento cuando éste se deja llevar

por la ensoñación. Esto se explica por la esencia misma de la

navegación hipertextual, por el hecho de que casi cada palabra que se

escribe pueda convertirse en un enlace, una puerta que se abre sobre

una historia."

En la misma fecha, Lucie de Boutiny cuenta: "Mis 'asesores literarios',

amigos que no han sentido el viento de libertad que está soplando en la

web, quisieran que ahí me quedara, atrapada en la masa de papel. He

decidido desobedecer sólo a medias, y por lo tanto voy y vengo entre

papel y píxel. El porvenir nos dirá si he malgastado mi tiempo o si un

nuevo género literario hipermedia está a punto de nacer. (...)

Si los escritores franceses clásicos aún prefieren escribir en un

cuadernillo Clairefontaine, con su bolígrafo fetiche Bic o Mont-Blanc,

y optan por un uso moderado del tratamiento de texto, en vez de

trabajar con un ordenador conectado, es porque la HTX (HyperText

Literature) necesita un trabajo de creación visual que no corresponde a

la vocación originaria del escritor tradicional. Además de las

preocupaciones inherentes al lenguaje (sintaxis, registro, tono,

estilo, historia...), el tecnoescritor –pongámosle esta etiqueta para

diferenciarlo– también debe dominar la sintaxis informática y

participar en la invención de códigos gráficos porque leer en una

pantalla también implica mirarla."

= Una email-novela

La primera email-novela en francés es lanzada en 2001 por Jean-Pierre

Balpe, investigador, escritor y director del departamento hipermedia de

la Universidad de París 8. Durante exactamente cien días, desde el 11

de abril hasta el 19 de julio de 2001, envía a diario por correo

electrónico un capítulo de "Rien n'est sans dire" (NDLT, un juego de

palabras sobre un modismo, algo como: "Decir sí que tiene") a unas

quinientas personas –su familia, sus amigos, sus colegas, etc.–

integrando las respuestas y las reacciones de los lectores.

Contada por un narrador, la historia es la de Stanislas y Zita, que

viven una pasión trágica destrozada por una sombría historia política.

"La idea de una email-novela se me ocurrió de manera muy natural,

cuenta el autor en febrero de 2002. Por un lado porque ya llevaba algún

tiempo preguntándome lo que podría aportar el internet a la literatura

en cuanto a la forma (...), y por otro lado por haber leído literatura

'epistolar' del siglo 18, aquellas famosas 'novelas por carta'. Basta

entonces con una transposición: ¿cuál podrá ser hoy el equivalente de

la 'novela epistolar'?"

Jean-Pierre Balpe saca varias conclusiones de esta experiencia:

"Primero se trata de un 'género': en el intertanto, varias personas me

han contado que estaban lanzando también una email-novela. Luego

descubrí numerosas posibilidades que no he llegado a explotar pero me

las reservo para un posible trabajo ulterior. Las restricciones del

tiempo, por ejemplo, son muy interesantes de explorar: el tiempo de la

escritura, por supuesto, pero también el de la lectura: es un reto

poner a una persona ante la necesidad de leer, cada día, una página de

una novela. Hay algo diabólico en este 'pacto'. Y por último, esta

experiencia ha reforzado mi convicción de que las tecnologías digitales

representan une oportunidad extraordinaria para renovar el mundo de las

letras."

= Sitios de escritura hipermedia

Principio de base de la web, el vínculo hipertexto permite enlazar

documentos textuales e imágenes. En cuanto al vínculo hipermedia,

permite acceder a gráficos, imágenes animadas, bandas sonoras y videos.

Algunos escritores apasionados por las tecnologías digitales no tardan

en explorar las posibilidades que abre el hipertexto; en sitios web de

escritura hipermedia o en obras de hiperficción.

Puesto en línea en junio de 1997, el espacio de escritura oVosite fue

concebido por un colectivo de seis autores procedentes del departamento

hipermedia de la Universidad de París 8: Chantal Beaslay, Laure Carlon,

Luc Dall'Armellina (también el webmaster), Philippe Meuriot, Anika

Mignotte y Claude Rouah. "oVosite es un sitio web concebido y realizado

(...) en torno a un símbolo primordial y espiritual, el del huevo,

explica Luc Dall'Armellina en junio de 2000. El sitio web se ha ido

construyendo siguiendo un principio de células autónomas cuyo objetivo

es exponer e integrar fuentes heterogéneas (literatura, foto, pintura,

video, imágenes de síntesis) dentro de una interfaz unificadora."

¿Han cambiado su modo de escritura las posibilidades abiertas por el

hipervínculo? Su respuesta es a la vez negativa y positiva.

Primero negativa: "No, porque de todos modos la escritura es una

cuestión muy íntima, un modo de relación que uno mantiene con su propio

mundo, con sus seres más próximos y con el allá lejano que se

construye, con sus mitos y sus fantasías, con su cotidiano y, por

último, dentro del espacio del lenguaje, con el espacio de su lengua

materna. Todas estas razones me incitan a pensar que el hipertexto no

afectará fundamentalmente la manera de escribir de uno, ya proceda por

toques, por impresiones, o asociaciones, y sea cual sea el soporte,

creo que lo esencial se produce casi sin que el escritor se dé cuenta."

Y luego positiva: "Sí, porque es posible que con el hipertexto el acto

de creación pueda empezar antes: éste se adelantaría a la actividad de

lectura (asociaciones, bifurcaciones, saltos de párrafos) e incluso al

mismo acto de escritura. La escritura –esto es significativo con un

software como StorySpace– se hace quizás más modular. La meta ya no es

tanto focalizarse en la larga horizontalidad del relato, sino en la

organización espacial de sus fragmentos, autónomos. Y el trabajo se

convierte en un arte de entretejer las unidades entre sí. El otro

aspecto vinculado con la modularidad es la posibilidad de presentar

escrituras cruzadas, es decir, con múltiples autores. De hecho, quizás

se trate de una metaescritura, que relaciona entre sí las unidades de

significado (párrafos o frases)."

Luc añade también: "El hecho de que el internet cubra el mundo entero

aprieta los lazos entre individuos distantes y que no se conocen para

nada. Por lo tanto, tenemos que enfrentar situaciones nuevas, y eso no

resulta nada sencillo: no somos exactamente espectadores, ni autores,

ni lectores, ni interactores. Estas situaciones crean nuevas posturas

de intercomunicación, posturas de 'espectactura' o de 'lectactura'

(Jean-Louis Weissberg). El internet nos obliga a poner en tela de

juicio las nociones de lugar, de espacio, de tiempo, de actualidad,

porque este nuevo medio ya casi no proporciona ninguna perspectiva

respecto al acontecimiento sino que se sitúa más que cualquier otro

medio dentro del presente en plena construcción. La distancia entre el

envío y la respuesta puede ser ínfima, e incluso a veces hasta

inmediata (como es el caso con la generación de textos).

Éstos son los aspectos que más se notan y los que más llaman la

atención, pero no son los únicos. No hay que olvidar otros aspectos,

aún mal definidos, tales como los cambios radicales que se operan a

nivel simbólico, representacional, imaginario y, más sencillamente, en

nuestra manera de relacionarnos con los demás. 'Más proximidad' no es

sinónimo de mayor compromiso en la relación, lo mismo que 'más

vínculos' no implica más relaciones. Tampoco se puede decir que

compartamos más desde que hay 'más canales'. Yo sueño con un internet

que permita a varias personas escribir a la vez en el mismo

dispositivo, una especie de taller de escritura permanente, en donde

cada uno podría producir sus escritos personales (este proyecto está a

punto de ver la luz), para luego compartirlos con otros autores, y

ponerlos en relación dentro de un entretejido de hipertextos y de un

espacio común de notas y comentarios sobre el trabajo que se está

creando."

El futuro de la ciberliteratura lo va trazando su propia tecnología,

como lo explica en agosto de 1999 Jean-Paul, webmaster de cotres.net,

un sitio web hipermedia: "Ahora resulta imposible para un(a) autor(a)

solo/sola manejar a la vez las palabras, su apariencia movediza y su

melodía. Dominar los software Director, Photoshop y Cubase, para citar

sólo los más conocidos, era posible hace diez años, con las versiones

1. Pero ya no. A partir de mañana (y pronto), habrá que saber delegar

sus competencias, encontrar asociados financieros mucho más pudientes

que Gallimard, optar por acudir a Hachette-Matra, Warner, Pentagone,

Hollywood. Como mucho, el estatuto de... ¿escribasta? ¿de

multimediasta? será el de un videasta, el de un escenógrafo,el de un

director de algún producto: él es quien se lleva las palmas de oro en

Cannes, pero nunca hubiera podido llevárselas solo. Hermana gemela (y

no clon) del cinematográfico, la ciberliteratura (= el video + el

enlace) será una industria, con algunos artesanos aislados en la

periferia off-off (o sea, con derechos de autor negativos)."

Algunos meses más tarde, en junio de 2000, Jean-Paul relata lo que

aporta el internet a su escritura: "La navegación vía hiperenlaces

puede tener una estructura radial (tengo un centro de interés y pincho

metódicamente sobre todos los enlaces relativos a éste), o bien hacerse

con rodeos (de clic en clic, a medida que van apareciendo enlaces

nuevos, pero con el riesgo de perder mi tema de vista). Por supuesto,

ambos métodos también son posibles con el documento impreso. Pero la

diferencia salta a la vista: ojear no es lo mismo que pinchar. No es

que el internet haya cambiado mi vida, sino mi relación con la

escritura. Uno no escribe de la misma manera para un sitio web que para

la pantalla, para un guión, para una obra de teatro, etc. (...)

Desde entonces, escribo (compongo, diseño, pongo en escena)

directamente en la pantalla. La etapa 'impresa' de mi trabajo no es la

etapa final, el objetivo; sino una forma entre otras que privilegia la

linealidad y la imagen, y que excluye el sonido y las imágenes

animadas. (...)

La publicación en línea me ha permitido por fin encontrar la movilidad,

la fluidez que estaba buscando. En este ámbito la palabra clave es

'obra en progreso', abierta. Creación permanente, a la vista de todos,

como el mundo ante nuestros ojos. Provisional, como la vida que se está

buscando a tientas, que va y viene. Pero, por supuesto, con el riesgo

que subrayan los gutenbergs, los huérfanos de la civilización del

libro: ya nada es cierto. Ya no hay fuente fiable, hay demasiadas, y se

va haciendo difícil distinguir un sabio de un gurú. Pero el problema

concierne el control de la información, no la transmisión de las

emociones."

Algunos años mas tarde, en enero de 2007, Jean-Paul vuelve a hacer el

balance sobre su actividad: "He ahorrado tiempo. Utilizo menos software

y, cuando los uso, integro directamente en Flash el resultado. Este

programa me asegura un control al 90% del resultado expuesto en las

pantallas de recepción (al contrario de aquéllos que prefieren

presentar obras abiertas, en las que se busca deliberadamente la

intervención del azar o del internauta). Ahora puedo concentrarme en el

corazón del problema: la arquitectura y el desarrollo del relato.

(...)

Los dos puntos positivos en los próximos tres o cuatro años serán: (1)

la generalización de la banda ancha (es decir, en realidad la

generalización de la anchura de banda normal), que me librará de

limitaciones puramente técnicas, en particular problemas con el peso y

la visualización de los archivos (por fin acabaremos con los

historiales de descargas); (2) el desarrollo de la 3 D. Lo que me

interesa es el relato hipermedia (= el multimedia + el clic). Las

trampas en las que uno puede caer con un relato en 2 D ya pueden ser

apasionantes. Con la 3 D, habrá que coger el toro por los cuernos para

impedir que el proyecto se limite a una simple proeza técnica, y dejar

la prioridad al relato."

Del libro impreso al libro digital · 第 21 / 26 题