I
De la empingorotada grandeza y el coruscante lustre de sus antepasados,
he aquí lo que le restaba, catorce años hace, al señor don Robustiano
Tres-Solares _y_ de la Calzada:
Un casaquín de paño verde con botones de terciopelo negro;
Un chaleco de _cabra_, amarillo;
Un corbatín de armadura;
Dos cadenas de reló con sonajas, sin los relojes;
Un pantalón de paño negro, muy raído;
Un par de medias-botas con la duodécima remonta;