III

Estas criaturas, cuya viveza, cuya osadía, cuyo ingenio precoz

harían esperar á cualquiera algo, muy bueno ó muy malo, pero algo

extraordinario para cuando fueran hombres, tienen, sin embargo, el fin

más vulgar, prosaico y triste que imaginarse pueda.

Á los trece años de edad están todos aprendiendo mal un oficio; á los

diez y seis se emancipan de la tutela paterna, es decir, fuman, votan

y beben delante de su padre y le niegan el derecho de castigarlos y

hasta el de reprenderlos; á los veinte unos pocos van, por la suerte,

al servicio de las armas; otros pocos, muy pocos, empiezan á ser

industriales aplicados y virtuosos, pero vulgares, y casi todos los

restantes se casan.--Á los veinticinco años tienen éstos seis hijos,

poca salud, mucha miseria y bastantes vicios; á los treinta representan

cincuenta y cinco, tienen cuatro hijos más, muchísima aversión al

trabajo, ninguna paz en casa y la mitad de la prole vagando, como ellos

vagaron, por las calles de la población.

Desde esta edad hasta la de los sesenta años, distribúyalos el lector

á su gusto entre las garras del hambre, el hospital, la cárcel... y el

cementerio.

* * * * *

NOTA IMPORTANTE.--Militan con frecuencia en las filas de los «chicos de

la calle», y hasta forman en la vanguardia en los actos más solemnes

y arriesgados, muchos individuos del sexo que, cuando se educa bien,

proporciona á la sociedad virtuosas hijas, ejemplares esposas y

excelentes madres.

Este dato será todo lo desconsolador que ustedes quieran; pero es la

pura verdad.

[Ilustración]

Tipos y paisajes · 第 39 / 63 题