LAS DOS VIRGENES

¿Qué son esos acentos que atraviesan

Sombras de fresnos, toldos de ramajes

Que al aire dan las orlas que columpian

Al ténue aliento de las brisas suaves?

* * * * *

¿Por qué en torrentes brota la armonía

Y se tiende en dulcísimos cantares,

Entre los bosques de arrayan y rosas

Que perfuman las alas de los aires....?

* * * * *

Es el festin: con débiles reflejos

El sol baña la frente de la tarde,

Y en el verjel que en competencia adornan

Rica naturaleza y hábil arte,

* * * * *

Opulento banquero, le da suelta

A sus instintos de amoroso padre,

Y celebra de su hija el natalicio,

La flor de la beldad y los magnates.

* * * * *

Era Lilia una niña, muy más bella

Que de Murillo y de Rafael los ángeles,

Pálido el rostro, de ébano el cabello;

Y el mirar tierno de sus ojos grandes,

* * * * *

Amor inmenso al alma revelaban

De su luz deslumbrados al cerrarse:

En su inocencia el corazon dormia,

Sin temor al vaiven de los pesares,

* * * * *

Como en espejo de apacible lago

De esbelta palma la gentil imágen;

Y algo de melancólico velaba

Con vuelo incierto el mágico semblante,

* * * * *

Como el sol cuando filtra sus destellos

En las ramas profusas de los sauces,

O como oculta tórtola á la luna

Alza en los bosques sus dolientes ayes......

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Niña inocente, que en los cielos sueña

Y que de amor su corazon no sabe;

Como fuente que pinta las estrellas

Al correr limpia en el tendido cauce.

* * * * *

Y nació bella del banquero avaro,

Como flor de marfil del fango nace,

O cual llama fosfórica que brota

De los restos humanos en la cárcel....

* * * * *

Era el festin: en ráfagas la llama

Inundaba la estancia, y en los árboles

Resbalaba profusa, convirtiendo

En fantásticos grupos sus ramajes.

* * * * *

Del amplio cenador, seda y armiño

Suspendieron pomposos cortinajes;

Y era de un solo espejo el ancho muro,

Y sembrados de soles sus cristales,

* * * * *

Entre claveles que su labio abrian,

Entre acacias y nardo y tulipanes,

Que como ébrios de luz se reclinaban

De estatuas en los blancos pedestales.

* * * * *

De trecho en trecho, en medio de la estancia

Se levantaban fuentes deslumbrantes,

Sacudiendo entre plúmbagos y almendros

Y enredaderas bellas, sus diamantes.

* * * * *

Las fuentes el carril interrumpian,

Donde brindaba el arte los manjares

En grupos caprichosos, do en tumulto

Se elevaban columnas y pirámides,

Sobre dorados cestos de las frutas

Asomaban sonriendo entre el follaje.

* * * * *

Era una insurreccion de luz, de aromas,

De música, de amor y de beldades,

En que el íris, rompiendo sus matices,

A todo daba luminoso realce.

* * * * *

¡Oh! cómo se miraba la luz pura

A los hombros de nieve abalanzarse,

Iluminando pechos que temblaban

En sus nidos de perlas y de encajes!

* * * * *

¡Oh! cómo triunfadora la hermosura

De pasion inundaba los galanes!

¡Oh! y cómo del placer la intensa fiebre

Se abrigaba en los senos palpitantes!

* * * * *

Y la óptica falaz reproduciendo

En salones sin fin, como en los aires,

Como nadando en llama, los encantos

Del contento tornaba en celestiales.

* * * * *

Los acentos de amor entre las notas,

Brotaban esparciéndose irritantes;

El mirar que acaricia entre las flores

Cintilaba tiernísimo y brillante.

* * * * *

Del Jerez el topacio se brindaba

Al través de su muro de cristales,

Y del Champaña trémula la espuma,

Sobre el diáfano cáliz rebosante....

* * * * *

Hubo un momento en que imperó el silencio,

Como queriendo el gozo renovarse,

Y en ese instante.... percibió el concurso

De canto lastimero eco distante....

* * * * *

Y como el alma humana se enamora

Y le seduce el viso del contraste,

Que se indagara del extraño canto

Ordenaron mil voces á los pajes.

* * * * *

"Es el viejo cantor," dicen volviendo,

Ese que da sus coplas á las calles,

Que quiere se le escuche una leyenda

Que á la deidad de nuestra fiesta trae....

* * * * *

Unos dicen: "limosna;" otros censuran

Aquella aparicion como un ultraje,

Y Lilia ordena que al coplero anciano

Con respeto y cariño se le llame.

* * * * *

Apareció el cantor: su triste frente,

Ni se mostró humillada, ni arrogante;

Mudo é inmóvil se quedó el concurso,

Y él prorumpió despues de serenarse....

* * * * *

"Recuerda fiel la memoria

"El tiempo de los torneos,

"De amorosos devaneos

"De altas empresas de gloria,

* * * * *

"En que la mística dama

"Y el entusiasta guerrero,

"Y hasta el humilde escudero

"Cortejaban á la fama.

* * * * *

"En que opulento señor,

"En medio al fastuoso brillo,

"Daba albergue en su castillo

"Al humilde trovador.

* * * * *

"En que á su grata presencia,

"Todo, sumiso, callaba,

"Porque sin rival cantaba

"Entónces la gaya ciencia.

* * * * *

"Y hoy el astuto dolor,

"A mi pecho vacilante

"Le pide por un instante

"Mi disfraz de trovador.

* * * * *

"Y vengo á contar un cuento,

"Si el concurso me perdona,

"Que sirva como corona

"Al legítimo contento."

* * * * *

El trovador calló, como mirando

Si le era la licencia concedida:

Tiene llanto en sus ojos, de su frente

Las gruesas gotas de sudor corrian.

* * * * *

Alguien mira de reojo al importuno

Quidam insustancial: "música!" grita,

Y que hable el trovador, con breve acento

Viendo al viejo amorosa, exclamó Lilia.

* * * * *

Apoyó en su baston la izquierda mano,

Limpió su frente, serenó su vista:

Y á un desierto poblado por estatuas

El soberbio salon se parecia.

Viaje a los Estados Unidos, Tomo II · 第 49 / 94 题