Del juicio que dió un cardenal entre los clérigos de París et los
fraires menores.
Otro día fablaba el conde Lucanor con Patronio, su consejero, en esta
guisa:
--Patronio, un mio amigo et yo querríamos facer una cosa que es pro et
honra de amos: et yo podría facer aquella cosa et no me atrevo a la
facer fasta que él llegue. Et por el buen entendimiento que Dios vos
dió, ruégovos que me consejedes en esto.
--Señor conde--dijo Patronio--para que fagades en esto, lo que me
paresce más a vuestra pro, placerme hía que sopiésedes lo que contesció
a los de la eglesia catedral et a los fraires menores de París.
El conde le preguntó como fuera aquello.
--Señor conde--dijo Patronio--los de la eglesia dician que, pues ellos
eran cabeza de la eglesia que ellos debian tañer primero a las horas;
et los fraires dicían que ellos habían de estudiar et de levantarse a
matines et a las horas en guisa que non perdiesen su estudio, et demás
eran exentos et que non habían por que esperar a ninguno.
Et sobresto, fué muy grande la contienda et costó muy grand haber a los
abogados en el pleito a entramas las partes.
E a cabo de muy grant tiempo, un Papa que vino acomendó este fecho a un
Cardenal et mandó que lo librase de una guisa o de otra.
E el Cardenal fizo traer ante si el proceso, et era tan grande que todo
homne se espantaría solamente de la vista. Et desque el Cardenal tovo
todos los escriptos ante si, púsoles plazo para que viniesen otro día a
oir sentencia.
Et cuando fueron antél, fizo quemar todos los procesos et díjoles así:
--Amigos, este pleito ha mucho durado, et habedes todos tomado grand
costa et grand daño, et yo non vos quiero traer en pleito, mas dovos
por sentencia: que el que ante despertare, ante tanga.
Et vos señor conde, si el pleito es provechoso para vos amos et vos lo
podedes facer, conséjovos yo que lo fagades et non le dedes vagar, ca
muchas veces se pierden las cosas que se podrian acabar por les dar
vagar et después cuando homne querría, o se pueden facer o non.
E el conde se tovo desto por bien aconsejado et fizolo así et fallose
en ello muy bien.
Et entendiendo don Johan que este ejiemplo era bueno, fízolo escribir
en este libro et fizo estos viesos que dicen así:
Si muy grand tu pro puedes facer,
Nol des vagar que se pueda perder[35].
[35] No anota Knust referencia alguna de esta graciosa anécdota.