De lo que contesció a los cuervos con los buhos.
Fablaba un día el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole
así:
--Patronio, yo he contienda con un homne muy poderoso: et aquel mio
enemigo había en su casa un su pariente et su criado, et homne a quien
había fecho mucho bien. Et un día por cosas que acaescieron entre
ellos, aquel mío enemigo fízole mucho mal et muchas deshonras, e aquel
homne con quien había tantos debdos veyendo el mal que había recebido
e queriendo catar manera como se vengase, vínose para mi, et yo tengo
que es muy grand mi pro, ca este me puede desengañar et apercebir en
como pueda más lijeramente facer daño a aquel mio enemigo. Pero, por la
grand fianza que yo he en vos et en el vuestro entendimiento, ruégovos
que me consejedes lo que faga en este fecho.
--Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, lo primero vos digo que este
homne non vino a vos sinón por vos engañar: et para que sepades la
manera del su engaño, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a
los buhos et a los cuervos.
E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.
--Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, los cuervos et los buhos,
habían entre si grand contienda, pero los cuervos eran en mayor queja.
Et los buhos, porque es su costumbre de andar de noche, et de día estar
escondidos en cuevas muy malas de fallar, vinían de noche a los árboles
do los cuervos albergaban et mataban muchos dellos, et facíanles mucho
mal. Et pasando los cuervos tanto daño, un cuervo que había entre ellos
muy sabidor, que se dolía mucho del mal que habían recebido de los
buhos, sus enemigos, fabló con los cuervos sus parientes, et cató esta
manera para se poder vengar.
Et la manera fué esta: que los cuervos le mesaron todo salvo ende un
poco de las alas con que volaba muy mal et muy poco. Et desque fué así
maltrecho, fuese para los buhos et contoles el mal et el daño que los
cuervos le ficieran, señaladamente porque les dicía que non quisiesen
seer contra ellos; mas, pues tan mal lo habían fecho contra él, que si
ellos quisiesen, que él los mostraría muchas maneras como se podrían
vengar de los cuervos et facerles mucho daño.
Et cuando los buhos esto oyeron, plógoles mucho, et tovieron que
por este cuervo que era con ellos era todo su fecho enderezado, et
comenzaron a facer mucho bien al cuervo et fiar en él todas sus
faciendas et poridades.
E entre los otros buhos, había y uno que era muy viejo et había pasado
por muchas cosas, et desque vió este fecho del cuervo, entendió el
engaño con que el cuervo andaba, et fuese paral mayoral de los buhos
et dijol: quél fuese cierto que aquel cuervo non viniera a ellos sinón
para su daño et por saber sus faciendas, et que lo echasen de su
compaña. Mas este buho non fué creido de los otros buhos: et desque vió
que lo non querían creer, partiose dellos et fué buscar tierra do los
cuervos non lo pudiesen fallar.
Et los otros buhos pensaron bien del cuervo. Et desque las péñolas le
fueron egualadas, dijo a los buhos que, pues podía volar, que iría
saber do estaban los cuervos et que vernía desírselo porque pudiesen
ayuntarse et ir a los estroir todos. E a los buhos plogo mucho desto.
Et desque el cuervo fué con los otros cuervos, ayuntáronse muchos
dellos, et sabiendo toda la facienda de los buhos fueron a ellos de día
cuando ellos non vuelan et estaban segurados et sin recelo, et mataron
et destruyeron dellos tantos por que fincaron vencedores los cuervos de
toda su guerra.
Et todo este mal vino a los buhos, porque fiaron en el cuervo que
naturalmente era su enemigo.
Et vos, señor conde Lucanor, pues sabedes que este homne que a vos vino
es muy adebdado con aquel vuestro enemigo et naturalmente él et todo su
linaje son vuestros enemigos, conséjovos yo que en ninguna manera non
lo trayades en vuestra compaña, ca cierto sed que non vino a vos, sinón
por vos engañar et por vos facer algún daño. Pero si él vos quisiere
servir seyendo alongado de vos, de guisa que vos non pueda empescer,
nin saber nada de vuestra facienda, et de fecho ficiere tanto mal et
tales mancellamientos a aquel vuestro enemigo con quien él ha algunos
debdos, que veades vos que non le finca logar para se poder nunca
avenir con él, estonce podredes vos fiar en él, pero siempre fiat en él
tanto de que vos non pueda venir daño.
E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo asi et fallose dello
muy bien.
Et porque don Johán entendió que este ejiemplo era muy bueno, fízolo
escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:
Al que tu enemigo suel seer
Nunca quieras en él mucho creer[25].
[25] Está este cuento en el _Pantchatantra_ y en el _Calila_, pág.
154, muy amplificado. Ve en él Knust alusión a sucesos del tiempo, de
los que fué actor D. Juan Manuel.