EJEMPLO XIX

De lo que contesció a los cuervos con los buhos.

Fablaba un día el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et díjole

así:

--Patronio, yo he contienda con un homne muy poderoso: et aquel mio

enemigo había en su casa un su pariente et su criado, et homne a quien

había fecho mucho bien. Et un día por cosas que acaescieron entre

ellos, aquel mío enemigo fízole mucho mal et muchas deshonras, e aquel

homne con quien había tantos debdos veyendo el mal que había recebido

e queriendo catar manera como se vengase, vínose para mi, et yo tengo

que es muy grand mi pro, ca este me puede desengañar et apercebir en

como pueda más lijeramente facer daño a aquel mio enemigo. Pero, por la

grand fianza que yo he en vos et en el vuestro entendimiento, ruégovos

que me consejedes lo que faga en este fecho.

--Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, lo primero vos digo que este

homne non vino a vos sinón por vos engañar: et para que sepades la

manera del su engaño, placerme hía que sopiésedes lo que contesció a

los buhos et a los cuervos.

E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.

--Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, los cuervos et los buhos,

habían entre si grand contienda, pero los cuervos eran en mayor queja.

Et los buhos, porque es su costumbre de andar de noche, et de día estar

escondidos en cuevas muy malas de fallar, vinían de noche a los árboles

do los cuervos albergaban et mataban muchos dellos, et facíanles mucho

mal. Et pasando los cuervos tanto daño, un cuervo que había entre ellos

muy sabidor, que se dolía mucho del mal que habían recebido de los

buhos, sus enemigos, fabló con los cuervos sus parientes, et cató esta

manera para se poder vengar.

Et la manera fué esta: que los cuervos le mesaron todo salvo ende un

poco de las alas con que volaba muy mal et muy poco. Et desque fué así

maltrecho, fuese para los buhos et contoles el mal et el daño que los

cuervos le ficieran, señaladamente porque les dicía que non quisiesen

seer contra ellos; mas, pues tan mal lo habían fecho contra él, que si

ellos quisiesen, que él los mostraría muchas maneras como se podrían

vengar de los cuervos et facerles mucho daño.

Et cuando los buhos esto oyeron, plógoles mucho, et tovieron que

por este cuervo que era con ellos era todo su fecho enderezado, et

comenzaron a facer mucho bien al cuervo et fiar en él todas sus

faciendas et poridades.

E entre los otros buhos, había y uno que era muy viejo et había pasado

por muchas cosas, et desque vió este fecho del cuervo, entendió el

engaño con que el cuervo andaba, et fuese paral mayoral de los buhos

et dijol: quél fuese cierto que aquel cuervo non viniera a ellos sinón

para su daño et por saber sus faciendas, et que lo echasen de su

compaña. Mas este buho non fué creido de los otros buhos: et desque vió

que lo non querían creer, partiose dellos et fué buscar tierra do los

cuervos non lo pudiesen fallar.

Et los otros buhos pensaron bien del cuervo. Et desque las péñolas le

fueron egualadas, dijo a los buhos que, pues podía volar, que iría

saber do estaban los cuervos et que vernía desírselo porque pudiesen

ayuntarse et ir a los estroir todos. E a los buhos plogo mucho desto.

Et desque el cuervo fué con los otros cuervos, ayuntáronse muchos

dellos, et sabiendo toda la facienda de los buhos fueron a ellos de día

cuando ellos non vuelan et estaban segurados et sin recelo, et mataron

et destruyeron dellos tantos por que fincaron vencedores los cuervos de

toda su guerra.

Et todo este mal vino a los buhos, porque fiaron en el cuervo que

naturalmente era su enemigo.

Et vos, señor conde Lucanor, pues sabedes que este homne que a vos vino

es muy adebdado con aquel vuestro enemigo et naturalmente él et todo su

linaje son vuestros enemigos, conséjovos yo que en ninguna manera non

lo trayades en vuestra compaña, ca cierto sed que non vino a vos, sinón

por vos engañar et por vos facer algún daño. Pero si él vos quisiere

servir seyendo alongado de vos, de guisa que vos non pueda empescer,

nin saber nada de vuestra facienda, et de fecho ficiere tanto mal et

tales mancellamientos a aquel vuestro enemigo con quien él ha algunos

debdos, que veades vos que non le finca logar para se poder nunca

avenir con él, estonce podredes vos fiar en él, pero siempre fiat en él

tanto de que vos non pueda venir daño.

E el conde tovo esto por buen consejo, et fízolo asi et fallose dello

muy bien.

Et porque don Johán entendió que este ejiemplo era muy bueno, fízolo

escribir en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:

Al que tu enemigo suel seer

Nunca quieras en él mucho creer[25].

[25] Está este cuento en el _Pantchatantra_ y en el _Calila_, pág.

154, muy amplificado. Ve en él Knust alusión a sucesos del tiempo, de

los que fué actor D. Juan Manuel.

El conde Lucanor · 第 27 / 91 题