EJEMPLO XIII

De lo que contesció a un homne que tomaba perdices.

Fablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, et dijole:

--Patronio, algunos homes de grand guisa et otros que lo non son tanto

me facen a las vegadas enojos et daños en mi facienda et en mis gentes,

et cuando son ante mi, dan a entender que les pesa mucho porque lo

hobieron a facer, et que lo non ficieron sinón con muy grand mester et

con muy grant cuita et non lo pudiendo escusar. Et porque yo querría

saber lo que debo facer cuando tales cosas me ficieren, ruégovos que me

digades lo que entendedes en ello.

--Señor conde Lucanor--dijo Patronio--, esto que vos decides, que a

vos contesce, sobre que me demandades consejo, paresce mucho a lo que

contesció a un homne que tomaba perdices.

E el conde le rogó quel dijiese como fuera aquello.

--Señor conde--dijo Patronio--, un homne paró sus redes a las perdices;

et desque las perdices fueron caidas en la red, aquel que las cazaba

llegó a la ret en que yacían las perdices: et, así como las iba

tomando, matábalas et sacábalas de la red; et en matando las perdices,

dabal viento en los ojos tan recio quel facía llorar. Et una de las

perdices que estaba viva en la red comenzó a decir a las otras:

--Vet, amigas, lo que face este homne! como quiera que nos mata, sabet

que ha grand duelo de nos, et por ende está llorando!

Et otra perdiz que estaba y, más sabidora que ella, et que con su

sabiduría se guardara de caer en la red, respondiol así:

--Amiga, mucho gradesco a Dios porque me guardó, et ruego a Dios que

guarde a mi et a todas mis amigas del que me quiere matar et facer mal,

et me da a entender quel pesa del mio daño.

Et vos, señor conde Lucanor, siempre vos guardat del que vierdes que

vos face enojo et da a entender quel pesa por ello porque lo face;

pero si alguno vos ficier enojo, non por vos facer daño nin deshonra,

et el enojo non fuere cosa que vos mucho empesca, et el homne fuer tal

de que hayades tomado servicio o ayuda, et lo ficiere con queja o con

mester, en tales logares, conséjovos yo que cerredes el ojo en ello,

pero en guisa que lo non faga tantas veces, dende se vos siga daño nin

vergüenza; mas, si de otra manera lo ficiese contra vos, estrañadle

en tal manera porque vuestra facienda et vuestra honra siempre finque

guardada.

E el conde tovo por buen consejo este que Patronio le daba et fízolo

así et fallose ende bien.

Et entendiendo don Johán, que este ejiemplo era muy bueno, mandolo

poner en este libro et fizo estos viesos, que dicen así:

Quien te mal faz mostrando grand pesar,

Guisa como te puedas dél guardar[19].

[19] Figura en el _Libro de los Gatos_, Rivadeneyra, tomo LI, pág.

544; dice la moraleja, de los prelados y señores que con dolor

hipócrita tiranizan a sus súbditos. Origen oriental.

El conde Lucanor · 第 21 / 91 题