CAPÍTULO CXCVII.

CÓMO NUÑO DE GUZMAN SUPO POR CARTAS CIERTAS DE CASTILLA QUE LE

QUITABAN EL CARGO, PORQUE HABIA MANDADO SU MAJESTAD QUE LE QUITASEN DE

PRESIDENTE Á ÉL Y Á LOS OIDORES, Y VINIESEN OTROS EN SU LUGAR, ACORDÓ

DE IR Á PACIFICAR Y CONQUISTAR LA PROVINCIA DE XALISCO, QUE AGORA SE

DICE LA NUEVA-GALICIA.

Pues como Nuño de Guzman supo por cartas ciertas que le quitaban el

cargo de ser presidente á él y á los oidores, é venian otros oidores;

como en aquella sazon todavía era presidente el Nuño de Guzman, allegó

todos los más soldados que pudo, así de á caballo como escopeteros

y ballesteros, para que fuesen con él á una provincia que se dice

Xalisco; y los que no querian ir de grado, apremiábalos que fuesen,

ó por fuerza, ó habian de dar dineros á otros soldados que fuesen en

su lugar, y si tenian caballos se los tomaban, y cuando mucho, no les

pagaban sino la mitad ménos de lo que valian; y los vecinos ricos de

Méjico ayudaron con lo que podian, y llevó muchos indios mejicanos

cargados y otros de guerra para que le ayudasen, y por los pueblos que

pasaba con su fardaje hacíales grandes molestias.

Y fué á la provincia de Mechoacan, que por allí era su camino, y

tenian los naturales de los pueblos de aquella provincia, de los

tiempos pasados, mucho oro, é aunque era bajo, porque estaba revuelto

con plata, le dieron cantidad dello; y porque el Cazonci era el mayor

cacique de aquella provincia, que así se llamaba, no le dió tanto oro

como le demandaba el Nuño de Guzman, le atormentó y le quemó los piés,

y porque le demandaba indios é indias para su servicio, y por otras

trancanillas que se le levantaron al pobre cacique, lo ahorcó, que fué

una de las más malas é feas cosas que presidente ni otras personas

podian hacer, y todos los que iban en su compañía se lo tuvieron á mal

é crueldad; y llevó de aquella provincia muchos indios cargados hasta

donde pobló la ciudad que agora llaman de Compostela, con harta costa

de la hacienda de su majestad y de los vecinos de Méjico, que llevó por

fuerza; y porque yo no me hallé en aquesta jornada, se quedará aquí;

mas cierto que Cortés ni el Nuño de Guzman jamás se hubieron bien; y

tambien sé que siempre se estuvo en aquella provincia el Nuño de Guzman

hasta que su majestad mandó que enviasen por él á Xalisco á su costa,

y le trujeron preso á Méjico á dar cuenta de las demandas y sentencias

que contra él dieron en la Real audiencia que nuevamente en aquella

sazon vino, y le prendiesen á pedimiento de Matienzo, y Delgadillo.

Quiérolo dejar en este estado, y diré cómo llegó la Real audiencia á

Méjico, y lo que hizo.

Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (3 de 3) · 第 36 / 56 题