_Asumpcion, 19 de Junio de 1794._
En vista de la de V. E. de 23 de Abril proximo pasado, que tambien pasó
V. E. al Gobernador Intendente de esta provincia, me ha comunicado este
lo que sabe del rio Corrientes, y le he contestado que sus noticias son
las mismas que tengo, y he participado á V. E. muchas veces, de que S.
M. está bien impuesta.
Con este motivo no debo ocultar á V. E. que contemplo conveniente que
dicho Gobernador no sepa otras cosas que las precisas: porque, aunque no
puedo justificar, ni es de presumir que tenga correspondencia ilicita
con los Portugueses, lo positivo es, que en repetidas ocasiones ha
recibido de ellos muchos regalos de excesivo precio, y que á los que han
llegado á nuestra Villa de la Concepcion los ha obsequiado con esmero
imponderable personalmente: y lo mismo se hace por el Comandante, y por
un Portugues que D. Juan Lorenzo Gaona, secretario y familiar del
Gobernador, tiene, segun dicen, de capataz en sus beneficios y
comercios en dicha villa; de donde cada cuatro meses llevan los
Portugueses sus embarcaciones cargadas, segun he oido.
Tambien es cierto que, habiendo desertado un soldado de Coimbra, y
venido á esta desde Misiones donde se halla este Gobernador, ha mandado
que se arreste y devuelva, tomando por motivo los tratados que no hablan
de tal cosa. Verdad es que el Asesor, á quien mandó egecutar la
devolucion, se ha resistido, por parecerle contraria á la humanidad y al
derecho de gentes, y á lo que, antes de recibir regalos, dispuso el
mismo Gobernador en las instrucciones que dió al Comandante del Presidio
de Borbon.
Actualmente ha llegado á esta un Portugues por Misiones, donde trató con
el Gobernador, y dicen que lo ha recomendado, porque en su casa le
obsequian mucho. Dicho Portugues parece de 45 años, y dice que viene á
ordenarse, cuando no hay aquí Obispo, ni trae dimisorias, ni tiene
beneficio eclesiástico: y á los que le reconvienen con esto, responde:
que esperará al Obispo, que se ordenará y domiciliará aquí.
Igualmente tomó este Gobernador, con mucho empeño y el mayor ardor, hace
mucho tiempo poblar las tierras que hay entre dicha Villa de Concepcion
y el curso del rio Corrientes; y lo hubiera verificado, si V. E., con
quien consultó la idea, no le hubiese mandado suspender: y despues que
V. E., en vista de la determinacion del Rey de 6 de Febrero de 1793, le
mandò, segun él me dijo, que egecutase la poblacion de dichos terrenos,
ya no ha querido hacerla.
Todo lo cual ha podido muy bien haberlo hecho este Gobernador sin
malicia: pero la política y buen juicio exigen que yo lo ponga en
noticia de V. E.; porque en materias tan graves, que pueden acarrear
fatales resultas, se debe precaver aun lo que parezca imposible. Por lo
menos creo que, sin avisar á V. E., no quedaria cubierta mi obligacion,
ni satisfecho mi recelo: mucho mas en el dia, que se ha esparcido la voz
que me ha consternado, de que los Portugueses se estaban poblando al
norte de la Concepcion y al sud del rio Corrientes, en terreno que nos
compete. He dado aviso de esto al Gobernador, y procurado averiguar el
orígen de dicha voz que he hallado infundada: pareciéndome que ha podido
tener principio en los Portugueses que actualmente estan en Concepcion;
lo que me hace temer que, si no es cierto lo que dicen, por lo menos
piensan hacerlo. Ya vé V. E. que si llegase este caso complicaria
infinito la demarcacion de límites y que, no pudiendo proceder á vias de
hecho, tendriamos infinito que sentir, quizas sin remedio, aunque para
mi podrá servir de disculpa esta carta.
La penetracion de V. E. y su prudencia sabrán hacer de estas noticias el
uso que convenga al real servicio, mientras ruego á Dios guarde á V. E.
muchos años.