Exmo. Señor:--

_Asumpcion, 19 de Septiembre de 1793._

Doy recibo á la de V. E. de 16 de Agosto de este año, que incluye otra

del Gobernador de Chiquitos de 31 de Marzo, y me ordena que esponga mi

dictámen sobre la comunicacion de esta provincia con la de dicho

Gobernador.

El acierto en la materia depende de las buenas noticias que por

precision se han de adquirir en ambas provincias. Las que han de venir

de Chiquitos, me parece, que debe V. E. exigirlas del Comisario de

límites de Cochabamba, porque siendo facultativo y mas instruido que el

Gobernador de aquella provincia, dicta la prudencia que se le prefiera

para el caso; y tambien que se le envie un tanto de esta carta y de las

noticias que dí à V. E. sobre los caminos à Chiquitos, el 30 de Abril de

este año, para que le sirvan de gobierno. En ellas verà V. E. que Juan

de Oyolas, fundador de esta ciudad, no hallò la menor dificultad en

penetrar desde este rio al pueblo antiguo del Santo Corazon, y de él à

Santa Cruz de la Sierra, y mucho mas adelante: ni despues en estos

últimos tiempos la han hallado los bàrbaros Mbayás, ni quince

Portugueses que poco há fueron de Albuquerque al pueblo de Santiago, sin

que yo pueda combinar estos hechos y otras noticias, con las

dificultades y escollos que refiere el Gobernador de Chiquitos en su

carta, mirando como impracticable este camino, cuando muchos lo han

transitado.

Sin duda carece de noticias, ó teme á los bárbaros Guaycurús, Payaguás,

Guanás, Mbayás y otros: sobre lo cual todo lo ignora, porque de la

nacion Guaycurú solo existe un varon: los Payaguás, sin faltar uno,

estan en reduccion dentro de esta ciudad: todos los Mbayás habitan al

este de este rio, menos una parciadidad que hay en el Chaco, pegada á él

en los 21° 6' de latitud, esto es, tres leguas al sud de nuestro

presidio de los Hermanos. Tambien los Guanás habitan en esta banda,

menos muy pocos que viven en el Chaco, en el paralelo de 21° 56',

distando de este rio ocho leguas, y son nuestros amigos, lo mismo que

los Mbayás: de modo que, en el camino, desde nuestro pueblo de Santiago

á Albuquerque, no existe bárbaro alguno, sino muy pocos de la nacion

espantadiza, y en estremo pusilánime, llamada _Guato_, que navega en

diminutísimas canoas la laguna que hay pegada á este rio, muy poco al

norte de Albuquerque.

Tampoco hay nacion que pueda embarazar el tránsito desde Santiago á

Coimbra, sino la Ninaquiguila, idéntica á la Guato, que habita un bosque

que se ha de atravesar: pero este camino es malo, pantanoso, se inunda

en las crecientes, y no tiene que beber cuando baja el rio. Las mismas

dificultades, sin quitar ni poner, se hallarian si se quisiese comunicar

los Chiquitos con el presidio de los Hermanos; por cuyo motivo tengo por

escusado intentar esta comunicacion. Lo mismo digo del camino que de

Santiago á las cercanias de Coimbra han traginado los Mbayàs para

hostilizar à los Chiquitos, y estos para atacar à los Mbayàs en los

últimos tiempos jesuíticos.

El tercer camino, que de esta provincia á la de Chiquitos abriò Domingo

Martinez de Irala, y despues fué frecuentado de estas gentes que por él

fueron á fundar à Santa Cruz de la Sierra, principia en la costa de este

rio, en la latitud de 17° 57', segun lo avisé á V. E. dicho dia 30 de

Abril, y es el mas cercano à los Chiquitos.

En estos hechos constantes me he fundado y fundo para afirmar

resueltamente, que podemos comunicar con los Chiquitos, á pesar de

cuanto dice y pueda decir su Gobernador que ignora la historia y la

geografia de su provincia; pues si la supiese no hallaria dificultades

en hacer lo que muchísimos han hecho antes, ni miraria como empresa el

haber pasado desde Santiago á las taperas del Corazon, cuando este

camino, en los últimos tiempos jesuìticos, era tan traginado como el de

Getafe.

Tambien admiro, que dicho Gobernador proponga como preferible el camino

por la boca del Jaurú, cuando tengo noticias que no la supo hallar

cuando poco hà enviò una expedicion con este fin: pero, aun suponiendo

posible esta idea, no la considero adoptable, porque corta ó toca el

camino que los Portugueses llevan de Cuyabà à Matogroso. Ademas de que,

es mucho mas breve el que se puede abrir por donde Irala fué à Santa

Cruz, segun dije en mi oficio de 30 de Abril, à que me refiero.

Convengo con el Gobernador de Chiquitos en que los Portugueses no

abriràn camino desde Albuquerque y Coimbra, con el fin de contrabandear,

porque tienen los géneros de Europa tan caros, que el contrabando les

seria tan perjudicial como útil à los Españoles: pero podràn abrirlo con

la idea de sonsacar à nuestros indios para llevarlos à sus minas.

Tambien podràn abrir ò frecuentar el del Barbado que menciona dicho

Gobernador, con el mismo fin ó el de llevar ganados de Santa Cruz y

Chiquitos à Matogroso: pues, aunque el referido Gobernador diga que los

Portugueses no los necesitan, no puedo creerlo, porque sé que han

comprado algunos caballos à los Mbayàs de esta provincia, y que los han

llevado con infinita pena en canoas à Matogroso; lo que no harian si

abundasen de cabalgaduras.

Ultimamente, en dicho mi oficio de 30 de Abril verà V. E. los caminos

que me consta haber sido frecuentados desde la orilla de este rio à los

Chiquitos; y que por consiguiente se pueden frecuentar, sin que por esto

se entienda que son los únicos: pues si se buscan por un sugeto

instruido, y capaz de hacer un mapa de sus investigaciones, no dudo que

se hallaràn practicables, no solo los que he indicado, sino tambien

otros quizas mejores. Para lo cual, si estuviese en mi mano, para no

perder la ocasion que hay en el dia, y quizas no habrà en siglos,

mandaria al Comisario de lìmites de Cochabamba, que por si, ò sus

subalternos facultativos, prolongase el mapa que ha hecho de Chiquitos

hasta el rio Paraguay, ò por lo menos se acercase á él lo que pudiese,

sin dejarse ver de los Portugueses: pues de este modo, y sabiendo que

los Paraguayos tienen facilidad de navegar este rio hasta el Jaurù,

seria facil determinar con acierto y elegir el camino. Bien que mi

dictàmen es, que no se debe abrir hasta que los Lusitanos hayan evacuado

á Coimbra y Albuquerque, porque desde estos puntos nos embarazan el

tránsito siempre que quieran.

Con este motivo me ha parecido del caso esponer à V. E. brevemente mi

plan, del modo y por donde debe abrirse la referida comunicacion,

suponiendo que los Portugueses nos dejan los presidios que tienen en la

costa de este rio; pues sin esta circunstancia miro muy trabajosa dicha

comunicacion, respecto à que las tierras que hay al sur de dichos

presidios se inundan en tiempo de crecientes, y el resto del año no

tienen que beber.

Yo mandaria hoy mismo al Gobernador del Paraguay que formase una

poblacion de españoles ò pardos en la costa este de este rio, al sud y

cerca del llamado Corrientes ó Appa, repartièndoles las bellas tierras

inmediatas. Hecho esto, ordenaria la demolicion de nuestro presidio de

los Hermanos, y dispondria que de Santa Cruz o Cochabamba pasasen

españoles à formar otra poblacion en la orilla è inmediaciones de la

laguna que hay pegada al rio Paraguay, al oeste de èl, muy poco al norte

de Albuquerque, dando à estos pobladores las tierras inmediatas que

fueron del antiguo pueblo del Corazon. Con esto, sin costear presidios,

quedaria franco el camino desde aquí al pueblo de Santiago, y con las

escalas competentes à proporcionadas distancias.

Hecho esto, que miro como muy factible y de poco ò ningun costo, por lo

menos en lo que hace á la poblacion paraguaya, dispondria, despues de

exactos reconocimientos, fundar otra poblacion cerca del rio Paraguay

hácia la latitud de 18°, que es el sitio que eligiò Domingo Martinez de

Irala, y en el cual mandó á Nuflo de Chaves que hiciese una poblacion,

con la idea de asegurar la comunicacion del Paraguay con los Chiquitos y

el Perú; y que no se fundó por la desobediencia de dicho Chaves, quien

con la gente destinada por Irala para ello, pasò à fundar la ciudad de

Santa Cruz de la Sierra.

Esta poblacion nos aseguraria una segunda comunicacion con los

Chiquitos, investigaria las minas de oro y diamantes que, segun dige á

V. E. en 30 de Abril, presumo que existen en la sierra cercana de San

Fernando, y finalmente observaria de cerca à los Portugueses, los

contendria en sus lìmites, y nos daria las proporciones necesarias para

participar de las minas Portuguesas, y aun para poseerlas en lo futuro.

Es cuanto se me ofrece sobre el particular, en cumplimiento de la órden

de V. E., que con mayores luces podrà determinar lo que convenga.

Nuestro Señor, &c.

Correspondencia Oficial e Inedita sobre la Demarcacion de Limites entre el Paraguay y el Brasil · 第 58 / 84 题