Exmo. Señor:--

_Asumpcion, 30 de Abril de 1793._

Para que llegue á V. E. sin lesion el mapa que he hecho del rio

Paraguay, lo dí al alferez de fragata D. Anselmo Bardaxí, que salió para

esa. En él verá V. E. que la inundaciones anuales de dicho rio no

permiten el menor establecimiento á los Lusitanos en su costa oriental,

desde el rio Corrientes ó Appa para el norte: pues, aunque el cerro del

Pan de Azucar y sus inmediatos no se inunden, segun las últimas

noticias, no puede hacerse establecimiento en ellos sin grandes costos,

á mi ver, superiores al poder portugues, porque son de peña viva. De

modo que, no queda otro arbitrio á nuestros fronterizos que el de

fijarse en la angosta lengua de tierra que desde dichos cerros sigue

para el este: y aun esto será muy dificil, porque apenas hay tierra, y

jamas podrá ser otra cosa que una guardia muy lejana del rio y sin

chácras de cultivo.

En este concepto vendrá V. E. en conocimiento claro de que, si la raya

divisoria sigue dicho Corrientes, como lo exigen los contratos, porque

parece que es el que encabeza con el Yaguarey hasta el Jaurú, dejandonos

las usurpaciones que nos han hecho en Coimbra y Albuquerque, jamas

podràn los Portugueses poseer, ni embarazar la navegacion del rio

Paraguay, aunque llegasen á poblar, como lo idean, las tierras que hay

al norte de dicho Corrientes. Porque cualquiera poblacion en ellas ha de

ser languida, no teniendo minas, ni otros medios de introducir y

extraer, que el de canoas por los rios Tacuarí, Pardo y Tiete, escasos

de agua mucha parte del año, y llenos de arrecifes.

Al mismo tiempo verá V. E., que para comunicar esta provincia con la de

Chiquitos hay dos caminos marcados en el mapa: el que empieza donde la

Sierra de San Fernando, y pasado un poco el pueblo de Albuquerque, es el

que llevó Juan de Oyolas fundador de esta ciudad, y por él llegó á las

sierras del Perú. Segun las noticias antiguas y modernas que he podido

adquirir, no tiene obstáculos, y puede abrirse para carretas, que podrán

surtir los Chiquitos, poblando de nuevo las estancias que tuvo el

pueblo del Corazon, ó llevando de Santa Cruz de la Sierra algunos

pobladores.

Por él fueron los quince Portugueses de Albuquerque, de que dió aviso á

V. E. poco há el Gobernador de Chiquitos, protestando iban à buscar

negros fugitivos. El mismo fué muy frecuentado de los bárbaros Mbayás,

cuando en tiempo de los Jesuitas iban á atacar á los Chiquitos, quienes

lo embarazaron con un presidio, que obligó á los bárbaros á abrir el

camino que vá marcado mas al sud, empezando en los 20° de latitud, y es

malo, bajo, pantanoso, y tiene que atravesar el grande bosque que

habitan los bárbaros Ninaquiguilas.

El famoso conquistador Domingo Martinez de Irala siguió otro camino, que

empezó en el puerto que llamó _de los Reyes_, y es precisamente una de

las dos lagunas que hay al oeste de este rio, en la latitud de 17° 57' y

17° 50': de allí tomó recto al oeste, y penetró por los Chiquitos hasta

el Perú. Por el mismo fueron à Santa Cruz y Chuquisaca, el Gobernador

Francisco Ortiz de Vergara con multitud de gentes, y el Obispo Latorre

con Nuflo de Chaves en tiempo de la conquista, sin que ningun

historiador nos diga que hallaron embarazos. En efecto pocos parece que

pueden ser, porque no hay por allí nacion guerrera, y la distancia,

desde dicha laguna ó puerto de los Reyes al actual pueblo del Santo

Corazon, no pasa de nueve leguas, segun se ve en dicho mapa.

El sitio, donde avisé à V. E. el 19 de Julio de 1792 que habia

antecedentes para creer que tenia minas de oro y diamantes, es la Sierra

de San Fernando: añadiendo ahora á lo dicho entonces, que seguramente

las minas que el historiador Herrera dice descubrió Nuflo de Chaves,

estaban en dicha sierra; porque Chaves no vió, ni pudo ver otra en su

derrota. Agrégase ademas, que las historias nos dicen que los indios

habitantes de dicha sierra llevaban colgadas de las narices piedras

cristalinas de varios colores, y sabemos que aun hoy cuelgan de las

mismas narices alhajuelas, que no pueden obtener si no en dicha sierra,

porque ni salen de ella, ni comunican con otros.

El haberse establecido en Coimbra y Albuquerque los Portugueses, su

resistencia á abandonarlos, y el afán á sostenerlos contra lo literal de

los tratados, es para mi otro indicio que, junto á lo que dije el dicho

19 de Julio, y á lo que refieren las historias de las piedrezuelas, me

dejan poca duda de que hay minas de oro y diamantes en dicha sierra. Por

lo menos no podemos prudentemente dudar de su existencia: que si fuese

cierta, como la presumo, pudiera alterar el sistema del comercio, y

desde luego, el valor de la pedreria que venden los Portugueses y que

recogen en las sierras vecinas.

Tambien se impondrà V. E. de que los Lusitanos, con sus establecimientos

de Coimbra y Albuquerque, son dueños no solo de la navegacion del rio,

de los caminos, únicos que podemos abrir à los Chiquitos, y de dicha

sierra y sus minas, sino tambien de que no hay medio para verificar lo

que el Rey determinó y mandó á este Gobernador:--esto es, de cortar à

los Portugueses su tránsito á los Chiquitos.

Por último, à fin de no molestar, dicho mapa hace palpable, que si lo

fronterizos nos dejan, como es justo y lo exigen los tratados, á Coimbra

y Albuquerque, que sobre estar en lo nuestro, tienen contra sí estar en

la costa de rio, que es lugar prohibido por el tratado, y si la raya

divisoria va por el Corrientes, nunca podràn dominar el rio, ni

disfrutarlo en otro tiempo que el de nuestra voluntad: que las flotas de

Cuyabá y Matogroso caeràn en nuestras manos en la boca del rio Tacuarí,

ó mas arriba: que podremos en la paz chupar de sus riquezas por un

comercio que, en mi juicio, ha de sernos ventajoso sin perjuicio: que

podremos francamente comunicar con los Chiquitos, y entrar en las

labores de las minas, que parece indudable hay en la Sierra de San

Fernando: que los famosos establecimientos de Matogroso, Cuyabá y Sierra

del Paraguay, serán precarios á sus ilegitimos dueños, y que al fin

caeràn en nuestras manos con el tiempo, y sin mas trabajo que permitir à

los Paraguayos que pueblen hasta el rio Corrientes, y hacer que los

Chiquitos acerquen las estancias, y una vigía desde el pueblo actual del

Corazon; y mandar al gefe de Cochabamba que funde un pueblo de Españoles

hàcia la laguna ó Puerto de Candelaria, que creo que hoy llaman _de la

Cruz_, esto es, en el camino de Oyolas; con cuyas escalas los Paraguayos

subirán sin dificultad por el rio.

Por el contrario, si llega la lìnea divisoria à dicho Corrientes,

quedando los bellos campos que hay libres de inundacion al sur de él,

para los Portugueses, podràn estos obstruir todos nuestros designios,

poblando y fortificando la costa. Igualmente si quedan por ellos Coimbra

y Albuquerque, ó uno de los dos, serán àrbitros de nuestros caminos á

Chiquitos, y atravesarán nuestras ideas cuando gusten. Las raras

circunstancias locales no admiten medio: ó la demarcacion va por donde

debe, esto es, por los rios Corrientes y Paraguay, quedando por nosotros

Coimbra y Albuquerque, ó nó. Lo primero, que es lo justo, nos traerá mil

utilidades, y entre ellas el dominio de los minerales portugueses: y

con lo segundo todo lo perderemos, como tambien los Chiquitos.

La gravedad del asunto estimularà à V. E. á no perder momento en remitir

al Rey estas reflexiones con dicho mapa, quien ademas es una

demostracion palpable de cuanto he escrito á V. E. sobre esta

demarcacion, en mis cartas de 13 de Octubre de 1790, 20 de Junio de

1791, 19 de Julio de 1792, y 19 de Enero de este año, cuyas reflexiones

reproduzco.

Espero que V. E. abreviarà la remision de esta carta y mapa à S. M.,

añadiendo las reflexiones que no alcanzo; mientras me queda la

satisfaccion de haber hecho cuanto he podido para aclarar unas ideas las

mas interesantes y graves que pueden ocurrir en el vireynato: aunque por

mi mala explicacion y poco concepto, como por ser nuevas, temo que no

hagan la impresion que exige su importancia, y que en breves años la

experiencia pondrà de manifiesto.

Nuestro Señor, &c.

Correspondencia Oficial e Inedita sobre la Demarcacion de Limites entre el Paraguay y el Brasil · 第 54 / 84 题