_Asumpcion, 19 de Julio de 1792_.
Aunque en varias ocasiones he hablado á V. E. de mis ideas sobre esta
demarcacion y de los establecimientos portugueses, con todo la
importancia de ambos puntos me obliga à añadir algunas consideraciones
que me han sugerido las últimas noticias, para que V. E. las ponga en
noticia del Rey sin perder tiempo, porque pudiera perjudicarnos la
tardanza.
Ademas de la justicia que nos dá el último tratado ó contrato, para que
vaya la línea, ó raya divisoria, por los rios Yaguarey ó Monici, y
Corrientes, segun dije a V. E. en 20 de Junio de 1791, se seguirá de
ello no solo el que esta provìncia en un año se prolongará, sin costo
alguno, desde el trópico al paralelo de 22° 4' que son las mejores
tierras del vireinato y con yerbales próximos al rio, sino que con esto
tendremos escalas mas próximas y abundantes para ir á los Chiquitos y á
los establecimientos que hagamos costa arriba, y separaremos para
siempre á los Portugueses: porque todas las tierras, al norte de dicho
Corrientes hasta la Laguna de los Xarayes, son impoblables, porque las
crecientes del rio Paraguay las inundan á larguísimas distancias, sin
permitir que los Lusitanos se acerquen á nosotros ni al rio, ni intenten
beneficiar dichos yerbales para vendernos la yerba, ó para llevarla á
sus minas donde se estima mucho:--estas ventajas son inapreciables.
Las últimas noticias, comunicadas por D. José Antonio Zavala, que se
está fortificando en los 21° de latitud, nos aseguran, que desde allí á
Coimbra, que se halla en 19° 53' tampoco hay tierra poblable en la costa
occidental de este rio. Por otro lado se sabe, que desde poco mas allá
de Albuquerque, situada en 18° 52', el rio Paraguay corre hasta el Jaurú
por la Laguna de los Xarayes, que es tierra anegadiza é intratable. De
modo que, las únicas tierras altas de la costa del rio Paraguay estan,
por la oriental, desde Concepcion ó trópico hasta el rio Corrientes, y
por la occidental, desde Coimbra á Albuquerque.
Este último trozo de tierra alta es justamente la mas próxima á los
Chiquitos, como que solo distan veinte leguas, en cuya distancia se
hallan dos cordones de serranias que vienen de nor-oeste á sud-oeste: la
una, llamada de San Fernando, besa el rio en Albuquerque, y la nombrada
San Pantaleon, en Coimbra, segun me avisan de Chiquitos. En ellas halló
el Exmo. Sr. D. Manuel de Flores, en la demarcacion última, todas las
señales de minas de oro y diamantes, y por otro lado, Herrera (_Decada
VIII. lib. 5. cap. 3._ in fine) dice: "que Nuflo de Chaves, habiendo
descubierto en la provincia de Itatin en que se hallan las sierras
mencionadas, muchos metales á treinta leguas de Santa Cruz la vieja,
volvió con sesenta soldados, fraguas y herramientas á tomar mejor
conocimiento de dichas minas: pero que antes de llegar fué muerto".
Esto supuesto, si contra la justicia y último contrato, se permite á los
Portugueses mantener á Coimbra y Albuquerque, no nos quedarà donde fijar
el pié en la costa occidental del rio Paraguay: los Portugueses,
establecidos allí, seràn dueños de su navegacion y de la provincia de
Chiquitos, pues tienen la mayor proximidad, y es probable que hallarán
en las sierras el oro y pedreria que disfrutan por nuestras
condescendencias en sus inmediatas, y que nos indican los SS. Flores y
Herrera.
Por el contrario, si nos quedan Coimbra y Albuquerque, y nos poblamos
allí, en el mismo dia que esto suceda tendremos abierta la comunicacion
y comercio con los Chiquitos, Moxos y Santa Cruz: pues los barcos no
tienen tropiezo, y el Gobernador de Chiquitos ha escrito a este, que no
halla reparo en abrir camino hasta el rio, ni tampoco en conducirlo
hasta los 20° de latitud. Pero, como ignora que desde Coimbra al grado
21 es tierra anegadiza, quizas no podrá establecerse la comunicacion tan
abajo, con solidez y para todo tiempo.
Ademas de la ventaja infalible de comunicar con los Chiquitos,
lograremos, en poseyendo á Coimbra y Albuquerque, las incomputables
ventajas que se dejan entender, y las que insinué à V. E. el 13 de
Octubre de 1790; cuyo papel reproduzco, porque no puede ser mas
interesante.
Por supuesto que los Lusitanos harán los mayores esfuerzos para
quitarnos las tierras altas de la costa de este rio, pues conocen que de
no conseguirlo, vendrán á perder con el tiempo sus minas de Matogroso,
Cuyabá y Sierra del Paraguay, que con justicia volverán a sus legítimos
dueños: pero los contratos y la justicia se han de sostener á toda
costa, y siendo la materia gravísima, no debe cederse un punto, ni
admitir transaciones que no sufren las circunstancias locales.
La que han insinuado los Portugueses, ofreciendo despoblar Albuquerque,
conservando á Coimbra, es querernos alucinar sin el menor provecho:
porque, conservando el fuerte del sud, siempre serán dueños de la
navegacion del rio y de sus tierras poblables, sin que nosotros podamos
establecernos en lo que ofrecen dejar, sino cuando ellos quieran y por
el tiempo que gustasen; privándonos de la mas cómoda comunicacion con
Chiquitos, y de poner en planta lo que avisé á V. E. en dichas
reflexiones de 13 de Octubre.
Pero aun debemos desconfiar de que verifiquen la evacuacion de
Albuquerque que han prometido; porque despues que la ofrecieron han
quintuplicado su guarnicion y la de Coimbra, llevando á ellas los gefes
mas acreditados, y han reconocido, é intentado establecerse en los 21°:
y á esta hora ya lo hubiesen hecho, si no los hubiésemos prevenido,
segun dicen las últimas noticias, que, aunque adquiridas por los
bárbaros, se hacen creibles en vista de la gente que han hacinado; con
la que quizás nos hubiesen ya atacado, si no hubiesen visto que no
pueden entrar en contiendas efectivas con nuestros buques. De forma que,
no dudo que obran con mala fé, y que dicen lo que no piensan hacer,
ofreciendo dejar Albuquerque cuando mas la fortifican, queriendo venir
mas al sur, aprovechando de nuestra credulidad, fomentándola con voces
estimuladas del deseo de quebrar nuestras ventajas, insinuadas en mi
papel de 13 de Octubre que conocen muy bien; dándonos un testimonio de
ello con haber dispuesto que no se use otra moneda en sus
establecimientos de este rio que barras de oro con cierta marca, las
cuales llevan un 75 % de aumento de su valor, para que no puedan
introducirse en esta provincia por el comercio.
Es cierto que en el dia no nos seria muy dificil arrojarlos por fuerza
de Coimbra y Albuquerque; pero, si por alguna transacion los dejamos en
posesion de alguno de dichos presidios, no dejaràn de fortificarse mas y
mas, en términos que el echarlos nos seria dificultosísimo, y quedarian
nuestras ventajas perdidas.
El espediente que ha imaginado nuestra Corte, de poner presidios entre
Coimbra, Albuquerque y los Chiquitos, tiene muchos inconvenientes:
porque asi como el situarnos en la costa nos es fácil, espédito y poco
gravoso, porque el comercio fomentaria nuestros establecimientos, el
internarnos en las tierras es dificil, costoso, complicado y de poca
utilidad al comercio que Coimbra y Albuquerque podrán obstruir, y nunca
podrán los establecimientos, tierra adentro, llenar las ventajas de mi
papel de 13 de Octubre.
Para cohonestar la conservacion de Coimbra y Albuquerque, y mover
nuestra credulidad generosa, sin duda alegarán que no nos sirven, y que
de otro modo quedaria su comunicacion con las minas espuesta á las
invasiones de los bárbaros. Lo primero es tan falso como se deja
entender de mis reflexiones; y lo segundo es un pretesto, pues hace 53
años que los bárbaros no turban su navegacion, ni pueden turbarla,
porque casi se han acabado, y en breve no existirán por la bárbara
costumbre de no criar sino un hijo.
A lo dicho espero que V. E. añadirá lo que su mayor conocimiento
alcanza, para instruir á S. M. sobre unas materias las mas graves, pero
que hasta poco há nadie ha visto.
Nuestro Señor, &c.