INTRODUCCION

_Al comenzar el año de 1916 pisé, por primera vez, tierra española._

_Desde la orilla del Mediterráneo, todo yo me volví ojos para ver y

corazón para sentir._

_Vine como redactor corresponsal de_ El Heraldo de Cuba, _y para ese

periódico escribí mis impresiones de viaje. Las escribí poniendo en

ellas amorosa sinceridad_.

_Así, tan de pronto, no era posible que penetrase yo en el alma de este

pueblo, a pesar de las afinidades que tiene con el mío, y que en mí

mismo percibí al entrar en el ambiente ibérico._

_Mas las obscuras herencias que despertaron en mi espíritu, sirvieron de

acicate a mi curiosidad y de orientación instintiva a mis

observaciones._

_Nada miré sin interés o sin emoción; y, aunque recién venido, acerqué

cuanto pude, la oreja, al pecho enjoyado de España._

_Formé este libro con algunas de las notas y apuntes que rápidamente fuí

tomando entonces, en horas de angustia y asombro para la humanidad._

_Después, este gran país, que seduce desde luego la vista con el

espectáculo de sus costumbres y de su naturaleza, y aviva la imaginación

y la estimula a las evocaciones ante sus viejas maravillas de arte, fué,

poco a poco, revelándome cuanto encierra su seno de calladas y profundas

virtudes._

_Y la ilusión con que en él soñé, se ha convertido en la admiración y la

devoción con que ahora lo quiero. Y tanto como me deslumbró la

magnificencia de su pasado, me llena de fe el presentimiento de su

porvenir._

_En las páginas que siguen hay, seguramente, más de adivinación que de

análisis._

_Me queda el anhelo de lograr algún día--mejor poseído por el creciente

encanto de esta tierra de sol y de leyenda--rendir a la raza, en verdad

y en belleza, el filial tributo que le debo en nombre de mi patria

americana, que al otro lado del Atlántico es como una dulce

prolongación, como un fresco brote de esta España en cuyo suelo está

germinando todavía una primavera de libertad._

Estampas de viaje: España en los días de la guerra · 第 6 / 45 题