_Al volver Baco de las vendimias, seguíale brillante séquito de faunos y
ninfas. Y los corifeos del dios ventrudo y coronado de pámpanos, del
dios de los árboles frutales y las viñas, cantaban su canción báquica,
narrando hechos y casos..._
_Thespis, el «divino» creador, inventó entonces la sustitución del coro
por un hombre viviente, de carne y hueso, que simulara y mimase los
hechos y los casos. Él fue este hombre. Y para representar su serie de
encarnaciones, cambiábase sucesivamente de trajes y de máscaras de lino.
Actor único, personificaba hombres y mujeres, viejos y niños, reyes y
mendigos. El coro se limitaba a replicarle._
_Autor al mismo tiempo que actor, Thespis es el padre del teatro griego,
la tragedia y la comedia, la máscara de Esquilo y la de Aristófanes. Por
eso pudo Dioscoride escribir en su tumba el siguiente epitafio:_
Aquí estoy yo, Thespis. Fui el primero en inventar el canto trágico,
cuando Baco traía el carro de las vendimias, y era propuesto en premio
un lascivo macho cabrío, con un cesto de higos áticos. Nuevos poetas
han cambiado la forma del canto primitivo; otros, con el tiempo, lo
embellecerán todavía. Pero el honor de la invención siempre queda para
mí.
_Tendrás eternamente razón, oh glorioso Thespis. El honor de la
invención te pertenecerá siempre. Yo, hijo de tierras que no has
conocido y de una civilización que no pudiste sospechar, lo reconozco; y
te rindo homenaje, poniendo tu nombre al frente de este libro..._
_Pues este libro es un manojo de cuentos y fantasías, escrito en los más
varios estados de ánimo. Presenta, puedo decirlo, distintos personajes y
diversos estilos. Por mi rostro han pasado también las máscaras de lino,
ya trágicas, ya cómicas... ¿No es acaso todo escritor--poeta, dramaturgo
o novelista,--la sucesiva encarnación de sus personajes? Él siente,
actúa y habla por ellos, ellos por él. Un autor es un actor en
silencio... Su «sinceridad» no es más que su aptitud de sugestionarse
con las máscaras que se suceden sobre su rostro._
_¡Sedme pues propicios, oh manes de Thespis, padre común de todos los
poetas, dramaturgos y novelistas!... Al poner mi libro bajo tu nombre,
pido al buen árbol buena sombra._
Buenos Aires, Diciembre de 1906.