Como el reconocimiento que acaba Vd. de hacer de este rio, le presenta
distinta inteligencia para comprender en la forma que podrá reconocerse
lo mucho que falta por descubrir, me informará Vd. con toda claridad
en que términos podra lograrse tan importante asunto; exponiendo: Qué
número de embarcaciones y marineros se necesitan: qué víveres y efectos
han de conducirse: en qué forma y con qué gente: qué puestos se deben
tomar para sus acopios: con qué carretas, tropas, peones y caballada
se han de convoyar: cuantos soldados, peones y caballos deben seguir
la expedicion por el rio? De modo que no ha de omitir Vd. lo mas
mínimo que conceptúe necesario para la expedicion, por la experiencia
adquirida, que con la mayor ingenuidad no me lo haga presente, por
convenir así al servicio del Rey.
Dios guarde á Vd. muchos años.--Fuerte del Carmen, Rio Negro, 12 de
Agosto de 1783.