Al amanecer me puse en marcha al remo por estar calma. Al mediodia
llegué al Corte de la Madera: allí supe que José Domingo Gonzalorena
habia ido con una partida, rio arriba. A la media hora de estar allí
llegó dicho Gonzalorena, y me dijo habia llegado á la Fortaleza de
Villarino. De allí salí á las 2 de la tarde, y vine á acampar en la
Isla de los Gallegos.