Amaneció lloviendo. A las 9 de la mañana cesó el agua, y seguí mi
viage. A las 11 llegué á la isla á donde habia dejado enterrados los
Barriles, los que desenterré con lo demas que habia dejado, y se
acomodó todo á bordo de las chalupas; y para ello le descargaron y
limpiaron. A las 4½ de la tarde tenia ya las embarcaciones cargadas
y prontas: á dicha hora hice toldar, y me quedé en dicha isla por estar
lloviznando.