Al salir el sol, me fuí con el bote á reconocer el rio que entra en el
principal por la parte del S, llevando conmigo al carpintero: entré
en él, y lo navegué una legua aguas arriba en su orilla por la parte
del oriente: hallé 5 fogones viejos y los pellejos de 2 caballos bayos
llenos de paja, puestos cada uno sobre cuatro estacas, señal de haber
enterrado allí algun cacique. Por esta misma parte se halló un freno,
y hay mucha cantidad de maderas de las que conducen las avenidas:
estas, pareciéndome de diversas calidades, como tambien al carpintero,
y reconociéndolas de superior calidad para cuanto se intente hacer de
ellas, é ignorando sus nombres, hice conducir algunas á donde están
las otras embarcaciones, á fin de llevar un pedazo de cada calidad al
establecimiento del Rio Negro. Estas maderas están ya de mucho tiempo
amontonadas por las crecientes, pero sin embargo de ser tan viejas
y podridas de las aguas y soles, se conoce su solidez, hermosura,
fragancia de algunas, y lo dócil y faciles de trabajar y su duracion.
Este rio viene del SO con mucha rapidez, por un canal profundo y
angosto, tiene algunas islas con muy pocos y ruines sauces: la tierra
de sus márgenes es infelicisima, pues no es mas que arena y guijarros,
y están tan áridos y secos estos campos que causan tristeza, sin caza
ni especie alguna de frutos.
En el confluente de estos dos rios hay una chica isla, que es adonde me
acampé, y la circunda la mayor parte del rio principal, junto con el
que viene del S.
Este rio es del tamaño del Diamante: su agua clara y muy fina: la
calidad del fondo es la misma que la del rio principal, que son piedras
redondas y lisas, siendo las mayores del peso de una arroba poco mas ó
menos.
La separacion de este rio me hace mas dificultosa la navegacion del rio
principal.
Aunque los indios dicen que en la separacion de estos rios hay
manzanas, yo no las hallo, ni me parecen las tierras capaces de
producirlas, pero puede que mas arriba las haya: lo que si se evidencia
es el haber maderas buenas en él, por las que tienen las crecientes
acopiadas por sus orillas y algunas derribadas con hacha, y que pasan
de media vara de diametro, y es cierto que me parecen estas maderas muy
buenas para obras, edificios, embarcaciones y arboladuras.
Este rio tiene en su desague 200 varas de ancho, 5 pies de profundidad,
y su velocidad es de 8 millas marítimas por hora, pero así este rio
como todos aumentan ó disminuyan su profundidad, segun la mayor ó menor
rapidez de su corriente. Volví á bordo de las chalupas, para seguir el
reconocimiento del principal rio.