DIA 8.

Al amanecer proseguí la faena de pasar, para lo cual fué preciso

desmontar un trecho considerable de sauces: á las 9 tuve ya en franquia

las embarcaciones, y habiendo hallado el rio mejor que estos dias,

aunque con el viento al OSO fresco, navegué todo el dia sin mayores

embarazos. A las 2½ millas navegadas está el rio de una parte á

otra lleno de grandes peñas, que no sin bastante dificultad pasé

entre ellas. En este parage como media legua de distancia, hay por la

orilla del S muy buena piedra blanca y dura, que pudiera servir para

edificios: á cosa de 500 varas de las grandes piedras del rio hay un

salto de furiosa corriente, en el cual pasa el rio por encima de un

enladrillado de piedras blancas, que parece una rambla hecha á mano: la

piedra parece labrada y muy igual.

Navegué este dia al SO 8° ó 4 millas de distancia.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 162 / 260 题