DIA 26.

Al amanecer proseguí á la sirga con calma: á las 2 millas navegadas

hallé un arroyo que entra al rio por la parte del S y viene del SE,

pero no corre el agua por él, aunque es arroyo permanente: sus orillas

están cubiertas de carrizo y junco, y algunos muy pocos y ruines

sauces. Está cortado en muchas partes, y á trechos tiene pozos adonde

está detenida el agua, y yo no sé como esta poca que tiene no está

del todo seca, respecto á haber cinco meses que podemos decir que no

llueve. Inmediato á su desague por la parte de abajo, y en la misma

orilla del rio, hay un manantial de poca y buena agua. Seguiendo el

rio aguas arriba, á distancia de 600 varas de la boca de dicho arroyo

por la banda del S, hay un manantial que despide el agua bastante

separada á la barranca por donde sale. La barranca es alta y tajada al

rio, tendrá cómo 20 varas de altura de greda, y sobre ella como 15 de

cascajo, polvo y arena, (que es la materia de que se componen estos

campos). Por esta division de greda y cascajo sale esta gran fuente

impetuosamente, y despidiendo de la barranca hácia el rio un caño de

agua del grueso del brazo de un hombre robusto. La agua, en comparacion

de la del rio, es sumamente gruesa, pero es agua potable, y á mi

parecer como la de las fuentes de San José.

Fueron bastantes los malos pasos que tuve que pasar, pero me queda uno

para mañana que no sé como salir de él. Navegué este dia al SO ¼ al S

3 millas de distancia.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 152 / 260 题