DIA 6.

A las 2 de la mañana entró un fuertísimo viento por el NO, y estuve

aguardando que amaneciese para hacerme con él á la vela, como lo

egecuté, pero me quedé muchas veces admirado de ver que con un viento

tal, me fuese preciso echar la sirga en tierra por no poder con él

vencer la corriente. A la legua navegada despues de mi salida, hallé

unas barrancas que parecen grandes edificios desmoronados; inmediato

á estas hay dos que parecen perfectamente dos hornos de teja, y al

extremo hay una que tendrá 200 varas de alto, y termina en punta ó

tajamar, y en ella hay una pirámide casi tan alta como la barranca,

dividida de ella, pero es corto el intérvalo que media entre uno y

otro, que me parece no pasa de 4 varas. Mirándola de lejos, como de una

ó dos leguas de distancia, parece un gigante de rodillas, de modo que

hacen estas barrancas figuras bien extrañas. Pasado esta ya se ensancha

el valle, y se hallan mejores tierras, y corre el rio por medio de la

llanura.

Navegué este dia al SO ¼ S corregido 9 millas de distancia.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 132 / 260 题