A las 2 de la mañana entró un fuertísimo viento por el NO, y estuve
aguardando que amaneciese para hacerme con él á la vela, como lo
egecuté, pero me quedé muchas veces admirado de ver que con un viento
tal, me fuese preciso echar la sirga en tierra por no poder con él
vencer la corriente. A la legua navegada despues de mi salida, hallé
unas barrancas que parecen grandes edificios desmoronados; inmediato
á estas hay dos que parecen perfectamente dos hornos de teja, y al
extremo hay una que tendrá 200 varas de alto, y termina en punta ó
tajamar, y en ella hay una pirámide casi tan alta como la barranca,
dividida de ella, pero es corto el intérvalo que media entre uno y
otro, que me parece no pasa de 4 varas. Mirándola de lejos, como de una
ó dos leguas de distancia, parece un gigante de rodillas, de modo que
hacen estas barrancas figuras bien extrañas. Pasado esta ya se ensancha
el valle, y se hallan mejores tierras, y corre el rio por medio de la
llanura.
Navegué este dia al SO ¼ S corregido 9 millas de distancia.