DIA 24.

Esta mañana enmendé las embarcaciones á mejor parage, media legua mas

arriba por el Desaguadero, y á las 11 salí con el bote á reconocer el

otro. Cuando estuve en la division de uno y otro, advertí el diferente

color de sus aguas, que formaban una línea, sin mezclarse, por espacio

de una milla: siendo la del rio del S en lo cristalina, emulacion del

cristal mas fino, y la del N bastantemente turbia. Gusté una y otra, y

la primera era tan conforme su dulzura con su claridad, como lo grueso,

y disgustado de la segunda con su opacidad. Seguí el rio arriba, que

es bastante caudaloso, y á la legua de su desague al N hallé el Paso

de los Indios, y el rastro de haber pasado 3 ó 4 dias antes los que

van delante y llevan ganado á Valdivia. Hasta este paso tiene buena

navegacion, pero luego que se parte, por dos islas que tiene en medio,

en cuatro arroyos, que se distribuyen entre todos su caudal, no

permitia paso para la chalupa. Este rio es casi tan grande como el del

S, y mucho mayor que el Colorado: sus corrientes son formidables, y

mucho mayores que las del Desaguadero, segun demuestran los vestigios

de ellas. Corre por un valle profundo de cerca de 2 leguas de ancho,

formando innumerables islas, cubiertas de chicos sauces y mimbres,

sin que se vea un sauce de 5 pulgadas de diametro. Las tierras de

su llanura son estériles y salitrosas, y esterilísimas las de las

montañas; barrancas coloradas ó precipicios que ponen término á la

llanura. No me parece que tenga otro paso que el que está inmediato á

su desague, porque desde él siguen estas barrancas inaccesibles: todo

lo que pude avistar desde la eminencia de un cerro bastantemente alto,

es que corre el rio bañando las de O, dejando al E la llanura. Los

campos que siguen tierra adentro de las barrancas, no producen pastos,

ni árboles, ni están llenos de espesos bosques, como quiere Falkner:

antes bien, en lo que he visto, por lo contrario, se hacen estos campos

intransitables, á excepcion de las orillas de los rios, porque en ellos

falta el agua, la caza y el pasto para las bestias. A las 6 de la tarde

se dejó caer una turbonada con viento SO, agua y trueno: pero el agua

duró un cuarto de hora, aunque el aparato del tiempo era para hacerse

juicio de que llovería una semana. A las 7 de la tarde volví á bordo de

las chalupas, y conduje una porcion de agua de aquel rio, y tomando de

ella 5 frascos y 5 granos, la pesé con igual porcion de la del rio del

S, y esta pesó 4 adarmes y 5 granos menos que la otra.

Este rio, en mi juicio, es el Diamante, y aunque José Oyola dice y

afirma que el agua de dicho rio es mejor que la que tiene aquí, tambien

dice que la de Tunuyan, que pasa cerca de Mendoza, es mucho mas gruesa

y turbia que esta, y esto induce mucho á pensar, que la compuesta de

una y otra, sea ni tan buena como la del Diamante, ni tan mala como la

del Tunuyan, que, segun las noticias del Exmo. Sr. Virey, estos dos

rios se juntan: y es cierto que me es bastante sensible el no hallarlo

bien crecido, para emprender por él mi navegacion, creido en que antes

de 25 dias estaria en la Punta de San Luis, ó tal vez en Mendoza.[10]

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 119 / 260 题