DIA 22.

Proseguí á las 5 de la mañana, arrimado siempre á las barrancas

coloradas del S, ó mas bien admirables y estériles precipicios de

extraordinaria altura, quedando á la parte del N la llanura, que

tendria media legua de latitud, pero esterilísima, á cuyo término está

la barranca, que forma una vista que parece una serie de castillos

altísimos.

El rio cada dia lo hallo de peor navegacion: á cada hora se halla un

salto por donde se despeña el agua, y en algunos está lleno de peñascos

que se desgajan de estos altos barrancones. Navegué este dia ON

corregido 4½ millas de distancia.

Diario del piloto de la Real Armada, D. Basilio Villarino, del reconocimiento, que hizo del Río Negro, en la costa oriental de Patagonia, el año de 1782 · 第 117 / 260 题