No hubo novedad en el campo. A las 10 de la noche se vió fuego al ESE,
pero muy lejos. A las 12 vió el marinero Miguel Ignacio 2 hombres á pie
á la orilla del rio, y como á distancia de 15 pasos de las chalupas
y ranchos: corrió á preguntar á la guardia si andaban algunos de
los nuestros afuera, y sabido que nó, fueron 4 de los de guardia á
reconocer, y ya se habian escondido. Se tomaron las precauciones que me
parecieron oportunas para pasar el resto de la noche, y mandé 9 hombres
á caballo á registrar estas inmediaciones: pero la noche obscura, y
la mucha maciega, no dió lugar á que se pudiese divisar cosa alguna,
y solo por el desasosiego de los perros y los pájaros, ya desde prima
noche sospechábamos gente en esta inmediacion.