Se hicieron almohadas para los pedreros. A la 7 de la mañana me avisó
el patron Eusebio Gonzalez, que se habia hallado una bolsa, y esta que
era de Miguel Benites, la cual pasé á registrar, y tenia dentro tres
cuchillos y la hoja de otro, dos agujas de las con que se prenden las
chinas, con un hilo de cuentas, y un peine blanco viejo, una braza de
tabaco negro, medio manojo idem blanco, y tres pesos fuertes, todo lo
cual deposité en poder de dicho patron: y concluí la estacada, habiendo
cerrado la boca del potrero de palo á pique, en la que entraron 1,670
estacas, habiendo dejado solo una boca angosta por donde entrar
y salir, habiendo concluido la fortificacion de dicho potrero al
anochecer.