Salí al amanecer, y navegué hasta las ocho de la noche 8 millas, al
ángulo de 58° 00′ en cuarto cuadrante, que por las vueltas del rio
fueron 33; y en este intermedio hay algunas rinconadas de excelentes
tierras, y he visto algunos árboles de la misma especie que los que
sirven para hacer carbon en el establecimiento. Cuando atraqué á
la costa del S para acamparme, hallé al dragon llamado Torres, que
con el peon Vergara me condujeron 15 caballos de órden del Señor
Super-Intendente, que yo habia pedido para servicio de la expedicion.