(Octubre de 1887)
S. E. don Adán Cárdenas, Presidente de la República de Nicaragua, en
carta datada en Managua á 22 de Mayo de 1886, dirigida á don Manuel M.
Peralta, dice que no solo existe una cadena de montañas llamada
_Amerrique_, sino que además esa cadena está habitada por la tribu de
los indios llamados _Amerriques_, reducida el día de hoy á un corto
número de individuos, y que según las indicaciones que se encuentran en
aquella región, ha de haber sido anteriormente de alguna importancia. El
Presidente Cárdenas agrega que los indios amerriques han estado siempre
en comunicación más ó menos frecuente con el Cabo de Gracias á Dios y
toda la costa de mosquitos. (_Boletín de la Soc. Geogr. Americana_,
1886, número 4, páginas 315 y 516, New York).
Este es un hecho nuevo é importante, que presta el más fuerte apoyo á
las probabilidades en favor de la opinión según la cual Colón y sus
equipajes, cuando estuvieron en Cariai y Caramburu en 1502, y Vespucci
cuando estuvo en el Cabo de Gracias á Dios en 1497, y á lo largo de la
costa de mosquitos en 1505, según la cual, digo, Colón y Vespucci deben
de haber oído mencionar el nombre _Amerrique_ como designación de un
lugar rico en oro, y de los indios de quienes los moscos obtenían ese
metal. Es un nuevo anillo en la cadena de hechos auténticos, relativos á
esta difícil cuestión.
La ortografía del nombre _Amerrique_, en la carta impresa del Presidente
Cárdenas, difiere ligeramente de la que usó Thomas Belt: la primera
tiene una _s_ entre la _i_ y la _q_: _Amerrique_. Es muy probable que
esta variación sea debida á falta del copista, ó bien á una imperfecta
lectura. Belt, que vivió más de tres años al pié de aquella Sierra, la
cual tenía siempre á la vista, que la atravesó muchas veces, y que
empleó á los indios de las inmediaciones en los trabajos de las minas de
oro que dirigía, estuvo en posición excepcionalmente favorable de oír y
escribir correctamente el nombre de esta Sierra. En su libro escribe
_Amerrique_, siempre que la cita, y de la misma manera y en letras muy
claras, en la carta que me escribió.
El nombre de la Sierra de _Lepaterrique_, que se escribe sin _s_, y el
número de nombres terminados en _ique_, es tan considerable en todo
Centro-América (sin un solo caso de la excepción contraria de la
terminación en _isque_) que apenas si puede haber duda sobre el sonido
verdadero de la palabra.
En orden á la objeción que se funda en no encontrarse impreso más que en
el libro de Thomas Belt, y que no existe ninguna carta geográfica, puede
responderse, que esto simplemente prueba cuán desconocida es aquella
parte de Nicaragua, y cuánto se ha descuidado la exploración de las
primeras tierras firmes descubiertas en el Nuevo Mundo. Por lo demás, si
el nombre _Amerrique_ hubiese sido inscrito en alguna carta geográfica,
no sería yo quien diese las explicaciones que preceden. Otros
presentarían después de largo tiempo la cuestión bajo la misma luz, con
más talento y claridad, sin duda, pero no con más deseo de encontrar la
verdad.