III

Primer viaje de Vespucci, de 1497 á 1498--Ultimo viaje de

Colón, de 1502 á 1503--Su permanencia al pié de la Sierra

_Amerrique_--Espejos de oro de los indios de la costa de

mosquitos--Razones que impidieron á Colón hacer mérito de la

Sierra de _Amerrique_ en su _Lettera Rarissima_--Quinto viaje

de Vespucci en 1505, á la costa de los moscos--El nombre

_Amerrique_ propalado por la tripulación y oficiales de esta

expedición--Schöner declara desde 1515, que el nombre

_Amerrique_ (América) era ya popular.

Comencemos por citar viajes y descubrimientos--Si se acepta la opinión

de Varnhagen[4] de que Vespucci efectuó su primer viaje de 1497 á 1498,

que el navío en que lo hizo tocó en las cercanías del Cabo Gracias á

Dios, y que otros dos días de navegación le llevaron al Cabo Camarón, en

la costa meridional de Honduras; veremos por su relación, que los

caribes tenían oro, pues portaban ornamentos de este metal, que los

indígenas decían haber tomado á sus vecinos, con quienes estaban en

guerra. Esos vecinos son, el día de hoy, los indios de la costa de

mosquitos, situada al pié oriental de las montañas de _Amerrique_. Hay

en esto una especie de luz que permite suponer que Vespucci y sus

compañeros han debido ser los primeros europeos que pronunciaron el

nombre _Amerrique_.

Cristóbal Colón, en su cuarto y último viaje, se detuvo largo tiempo en

Cariai, á la embocadura del río Bluefields, en la costa de los

mosquitos, en frente, y al pié de la Sierra de _Amerrique_. Allí hizo

reparaciones á sus navíos, y dió descanso á sus tripulaciones. Allí

vieron los europeos que los indios portaban como adorno, espejos de oro,

pendientes del cuello--Interrogados con frecuencia, de dónde venía aquel

oro, los indios designaron varios países que lo producían en abundancia.

Colón no cita en su relación más que el de Veraguas; pero dice

expresamente que los indios nombraron otras muchas localidades

abundantísimas en oro.[5] Aquellos indios vivían al pié oriental de los

montes de _Amerrique_, á muy corta distancia de las actuales minas de

oro de La Libertad,[6] y no es posible que el nombre _Amerrique_ no

hubiese sido con frecuencia pronunciado por ellos, en respuesta á las

incesantes preguntas de los europeos, harto ávidos de oro.

En efecto, es bien sabido, que el móvil principal y casi siempre único

de los viajes de descubrimiento, era el oro, y que así los jefes como

las tripulaciones, no tenían casi otra preocupación que la de obtener la

mayor cantidad posible del precioso metal.

Colón no se cansaba de prodigar elogios al oro de los países que había

descubierto. Cada vez que entraba á alguna gran población de España,

hacía colocar al cuello de un indio de Haití que había llevado consigo

en su segundo viaje, una magnífica cadena de oro, con peso de

seiscientos castellanos. En uno de sus informes dijo, “que había

apartado pepitas de oro, tamañas como huevos de gallina ó de pato, que

quería llevar á la Corte de España, intento que le frustró el Comandante

Bobadilla.”

Habiendo dejado la región situada al pié de la Sierra de _Amerrique_,

Colón tocó veinticinco leguas más al Sur, en el país de Veragua, que él

menciona en su relación. A Colón le pareció que esta era la provincia

donde el oro se hallaba en mayor abundancia. Además, fué allí donde hubo

la primera indicación de la existencia de un mar al Oeste (el mar del

Sur). Estas dos consideraciones deben de haber fijado en su espíritu el

nombre de Veragua, que debe de haberse adherido más fuertemente al lugar

que los de las otras regiones de la costa fuera de Gracias á Dios; y

como este último viaje fué descrito por Colón, ya viejo, enfermo,

disgustado de las injusticias de que había sido víctima, no es

sorprendente que en su relación no haya citado todos los nombres nuevos,

cuanto bárbaros, que había oído de boca de los naturales con quienes

estuvo en comunicación.

Por lo tanto, de que el nombre _Amerrique_ no ocurra en la _Lettera

raríssima_, no puede seguirse que Colón y sus compañeros no lo hayan

oído, ni lo hayan repetido con frecuencia á su regreso á Europa: esta

sería una suposición de las menos probables, y contraria á lo que ha

sucedido á todos los navegantes y descubridores de tierras nuevas, ricas

en oro.

Humboldt dice, que en las _Quatuor Navigationes_ de Vespucci casi no se

encuentran indicaciones geográficas; y añade:--“La omisión de los hechos

y sitios más memorables, caracteriza casi en el mismo grado muchas de

las relaciones fragmentarias publicadas en los primeros años del siglo

dieziseis.”[7]

Admitido el quinto viaje de Vespucci en 1505,[8] y que durante él

visitase las costas de Centro-América, y que haya visitado Veragua y la

costa de los mosquitos, es probable que este navegante se detuviese á la

embocadura del río Bluefields, y que se comunicase con los indios “de

los espejos de oro” del pié oriental de la Sierra de _Amerrique_.

Así, de 1497 á 1505, tenemos tres indicaciones históricas, bastante

ciertas, de desembarcos y comunicaciones de los españoles, á las órdenes

de Colón, de Pinzón, de Solís ó de Cosa, en dos de las cuales estuvo

Vespucci. ¡Cuánta razón para que hombres poseídos de la sed de riquezas,

y especialmente de oro, hayan oído y llevado á Europa, y repetido mil y

mil veces en sus conversaciones, el nombre de uno de los lugares más

ricos en oro, esto es, el nombre indígena de _Amerrique_! Tal es la

razón principal que hizo decir á Schöner en 1515, que á la sazón este

nombre era ya popular y generalmente empleado.

Nuevas investigaciones sobre el origen del nombre América · 第 5 / 20 题