DICHOS, MARINO.

MARINO.--Un respetable anciano pide permiso para entrar a hablarte. Se

llama Crematurgo. Es el más rico capitalista del imperio. Ha hecho del

modo más filantrópico la mayor parte de sus riquezas. Ha traficado en

cierta clase de individuos, que ya dirigen en los alcázares los negocios

más difíciles, ya sirven sin infundir recelos a los maridos celosos, ya

cantan como serafines en las iglesias. Retirado ahora de esta

fabricación y comercio, se dedica a prestar al gobierno y a los

particulares al cincuenta por ciento al año. Con tales virtudes,

excelencias y servicios, no debe chocarnos que haya merecido el favor de

la emperatriz y de sus ministros, los cuales le colman de distinciones.

Ya le han nombrado conde Palatino y se anuncia que van a crear para él

el título singular y nuevo de _Sebastocrátor_.

PROCLO.--¿Y qué pretenderá de mí ese tunante? Vamos, dile que entre y le

oiremos.

(Vase Marino.)

EUMORFO.--Y yo ¿qué hago?

PROCLO.--Escóndete de nuevo donde estabas.

(Vase Eumorfo.)

Cuentos y diálogos · 第 35 / 55 题