FRANCISCO ALVAREZ Y C.ª, EDITORES Tetuán 24.
AL EXCMO. SR.
D. ENRIQUE R. DE SAAVEDRA,
DUQUE DE RIVAS.
Mi querido amigo: Bien hubiera querido yo escribir algo nuevo
expresamente para dedicárselo a V., pero mi pobre ingenio está marchito
y seco desde hace dos o tres años, y empiezo a perder toda esperanza de
que reverdezca y vuelva a florecer algún día.
En tan desengañada situación y urgiéndome pagar la deuda de la lindísima
_fantasía_ que tuvo V. la bondad de dedicarme, me decido a dedicar a V.
esta colección de CUENTOS Y DIÁLOGOS, que, si bien publicados antes
aisladamente, salen hoy por vez primera reunidos en un tomo.
Ahí van _Parsondes_, que V. tanto celebra; _El pájaro verde_, cuento
vulgar que me contó con singular talento su señora madre de usted y que
yo no he hecho sino poner por escrito, procurando competir con Perrault,
Andersen y Musaus; _El bermejino prehistórico_, que yo encuentro
gracioso en fuerza de ser disparatado; y los diálogos de _Asclepigenia y
Gopa_, el primero de los cuales sigo creyendo que es lo más elegante y
discreto, o si se quiere lo menos tonto, que he escrito en mi vida.
Acoja V. con benignidad estas obrillas ligeras, sobre las cuales nada
más se me ocurre que decir, pues las escribí sin intención de enseñar y
sólo con el fin de pasar el tiempo y de ver si lograba divertirme yo y
divertir también a quien me leyese.
Lo primero lo he conseguido. ¿Por qué no confesarlo? Como me quiero
bien, me río a mí mismo las gracias. Así es que CUENTOS Y DIÁLOGOS me
han encantado al escribirlos y aun al leerlos y releerlos después de
escritos. Ya esto es bastante triunfo, aunque el encanto de la
diversión no pase de mí ni se transmita a otros. Harto lo sentiré, pero
me consolaré imaginando, porque el amor propio es muy sutil inventor,
que si no me ríen las gracias los demás es porque las tales gracias
están disimuladas y escondidas en el texto, y así no las ve quien no le
penetra y ahonda. Yo procuraré, en otra ocasión, poner las gracias, si
las tengo, algo más superficiales. Entretanto, conténtese V. o mejor
dicho no se disguste con esto que le dedico, pues bien sé yo que, si
vale algo y si tiene chiste, V. habrá de hallarle, sin que tenga yo
necesidad de indicar dónde está lo chistoso para que V. lo ría.