Desdoblamiento de la vida social

I.--Supersticiones referentes al embarazo, nacimiento y

crianza de los niños.--II.--En la enfermedad y muerte de

éstos.--III.--Relativas al amor sexual: la práctica de

_musurar_.--IV.--Amores y matrimonios indígenas.--V.--Ideas

predominantes en los concubinatos y matrimonios de la chola y

de la india.

I

Desde el momento en que la mujer siente haber concebido (a cuyo acto

llama _hacutatha_, si es en matrimonio, _hacutaracatha_, si fuera de

él, o también _hapitatha_ y _hapihuarkhatatha_, respectivamente) evita

comer garbanzos, por temor de que su hijo nazca cabezón. Igual cosa

presume que le sucederá si no anda mucho y lleva vida sedentaria.

La mujer preñada o _hapi_[26] no debe ver un cadáver, ni manejar

animales muertos, ni consentirlos próximos a ella, sino quiere dar a

luz un hijo aquejado de raquitismo o sea _larphata_.

[26] Esta es la palabra con que en aymara se designa

propiamente la preñez de la mujer. _Huallkke_, corresponde a

la hembra de los animales.

El parto no reviste entre los indios aquel solemne significado que

tiene para las mujeres de razas superiores y civilizadas. Apenas la

india siente los dolores, se retira a su casa, si el tiempo le alcanza,

y allí realiza el alumbramiento, cuando no lo verifica al aire libre,

por haber sido sorprendida en el campo, y llevando en brazos al recién

nacido se recoge al hogar. En los más de los casos, pare sin recibir

auxilios de ninguna persona extraña. A los dos o tres días del hecho,

alguna vez, al día siguiente, se la ve trabajando cual si no hubiera

estado de parto; de la única región del cuerpo que cuida es de las

plantas de los pies, que las abriga para no resfriarse.

Durante el alumbramiento se acostumbra poner bajo la almohada de la

enferma y sin que ésta sepa, una tijera abierta en cruz y se clava en

la puerta un cuchillo, con objeto de que no hagan daño al recién nacido

los malos espíritus. También se pone un cuchillo o tijera junto a la

criatura para dejarle sola en una habitación.

La placenta deberá enterrarse bien lavada y cubierta de flores, en

paraje donde no llegue el sol, para evitar irritaciones en la matriz

de la madre o enfermedades al párvulo. Añaden cuando ha sido varón el

recién nacido, útiles de labranza o albañilería, pedazos de papel o de

madera para que sea un buen agricultor o albañil, o un pequeño libro

para que sea doctor o cura. Si es niña, dedal, aguja, o tijera de papel

y figuras de enseres de cocina, para que sea una mujer hacendosa y

buena madre de familia. Tienen por cosa cierta que la Pacha-Mama al

recibir en su seno aquel objeto con tales agregados, concede lo que le

piden.

El nacimiento de mellizos, _pachahuahuas_ o _pachachahatahuahuas_ lo

tienen de mal agüero, como se dijo en otra parte. Al primero de los

niños que sale a luz, llaman _uisa_, al segundo _caka_. Si son mujeres,

a la primera, _ahualla_, a la segunda _hispalla_.

El que se entretiene en contar las estrellas tendrá numerosa prole.

Los esposos que no tienen descendencia y crían y miman un perro, apenas

notan que les nacerá un hijo, matan el perro para que este no pida a

San Roque la muerte del recién nacido, a fin de no verse privado del

cariño que le profesaban sus amos.

La criatura que nace muy desarrollada está destinada a morir pronto.

Un niño se enferma de los ojos, cuando alguna persona le ha dirigido

miradas de odio o con ánimo de dañarle. Esta enfermedad llaman _miqui_.

El párvulo que llora y grita el momento que se le bautiza, vivirá hasta

la vejez; si se orina durante la ceremonia, es señal de que morirá

antes del año, así como cuando no llora en ese acto. Si tiene los

piesecitos siempre fríos, también denota que no vivirá muchos meses;

igual resultado anuncia la costumbre de morder el pezón del pecho de su

madre al lactar, o la de comer tierra.

Para que un niño viva hay que criarlo con camisa de mujer.

No debe comer frijoles la que hace lactar, porque se le secará la leche

en los pechos.

La abundancia de liendres en la cabeza de un niño es señal de que será

huérfano.

Si a la madre que se encuentra fuera de su casa, le sale leche de sus

pechos, es porque su niño está llorando y la reclama.

Cuando una criatura se atora la madre debe darle tres palmadas en el

pecho e inmediatamente cesa el accidente.

La criatura que se besa las extremidades de los pies tardará en andar.

A la madre le duelen los pechos para que el hijo que hace lactar se

enferme.

No debe rascarse la planta de los pies a los niños porque les da

gusanera en el estómago.

Las criaturas lloran mucho en la noche cuando han sido agitados o

llevados por el viento sus pañales en el día.

El niño que se chupa los dedos hace caer el cabello de su madre. Sucede

lo mismo cuando ha fallecido, durante el período en que entran en

putrefacción sus manecitas.

La madre que desea tener abundante leche debe hacer hervir chuño y

tomar su caldo con frecuencia.

Mitos, supersticiones y supervivencias populares de Bolivia · 第 41 / 69 题