Aburrido al fin el rei con esta cantinela, gritó mui enojado:
¡Tuya es la recompensa! ¡Me has hostigado con tanta hormiga!
¡Déjame en paz!»
No cabe duda de que éste i el anterior en verso son un mismo cuento; i,
aún sin saber la procedencia del que acabo de trascribir, casi podria
asegurar que el primero, en verso, ha dado oríjen al segundo. Aquél,
por lo ménos, tiene el sello de ser mas antiguo.