Est’era un rei que tenia dos hijos, uno era mas grande i otro mas chico,
uno se llamaba Pancho i otro Francisco. Cuando el rei se levantaba, se
levantaba con sus dos hijos, uno era mas grande i otro mas chico, uno se
llamaba Pancho i otro Francisco. Cuando el rei almorzaba, almorzaba con
sus dos hijos, uno era mas grande i otro mas chico, uno se llamaba
Pancho i otro Francisco. Cuando el rei salia a la calle, salia con sus
dos hijos,... etc.
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Se comprende que con este sistema puede el contador repetir el
cuentecillo miéntras viva, ya que no ha de faltarle alguna dilijencia,
asunto o negocio que achacar al rei para que lo haga o despache en
compañía de sus hijos, pues tiene la facilidad de marchar con ellos paso
a paso i momento a momento.
Este i los demas que siguen tienen todos los caractéres del verdadero
cuento de nunca acabar.