--¿Querís que te cuente el cuento del mentao candaito?
--Ya ’stá, cuéntameló.
--Andá p’ajuera i guelve lijerito; no te demorís mucho porqu’es mui
bonito.
Estos seis cuentos podrian calificarse mas bien _cuentos de pega_,
porque con ellos se engaña al auditorio, que queda defraudado en la
esperanza de oir un cuento de los comunes. Ademas, para que lleguen a
ser de nunca acabar, es menester que los del corro se lleven contestando
«bueno», «ya está», «cuéntelo no mas», u otra espresion semejante, a la
pregunta con que termina el contador cualquiera de los cuatro primeros,
o pasándose de un lado a otro en el quinto, o saliendo i volviendo a
entrar en el sesto.