XLVIII.

Ex.^mo Sr.

No se puede ya sufrir tanto silencio, que me quedaré hecho vna

statua, quando no me cate, pues la memoria de V. Ex.^a me sustenta

biuo. Escriuí a V. Ex.^a los otros dias con vn Gentilhombre suyo.

Que aya llegado a sus manos mi papel, me basta, pues en el no

responderme hallaré beneficio, como en el responderme. Tal fuerza

tiene, y hace el Amor entero: Que el q. ama halle conueniencia y

beneficio en lo q. su Señor haze, sea lo q. fuere.

M.^r Le Mestre de V. Ex.^a me ha venido a ver antes de su partida

para V. Ex.^a Ha sido para mí gran consolacion ver q. me tengan sus

criados de V. Ex.^a por tan sieruo suyo, q. me visiten como a tal.

Tal, cierto, soy: y me honrro, y honrraré dello; y para despues de

muerto lo dexará testificado mi pluma, como lo ha començado a

hazer, sabiendo ella q. satisfaze y descarga en ello a su dueño.

No le desagradará a V. Ex.^a este reconoscimiento, pues es el q.

más agrada a Dios. Y los Dioses de la Tierra, los Príncipes y

Grandes, digo, deuen imitarle en esto.

Grandes llamo no solo en el grado, sino en el ánimo, que estos

tales son los verdaderos Grandes. Que de Príncipes, Grandes, Señor,

se han visto, aunq. no los deue de auer agora (no sé si me engaño),

q. toda su grandeza de Reinos, y poderío, no los pudo hazer, ny aun

parescer grandes. Tal poder tiene el natural de vn Hombre, q.

contraste, que resista, q. vença a todas las obligaciones de ser

grande en sus acciones, y q. ni aquellas, ni los medios de q. la

fortuna los enrriquezió para honrrarse, y hazerse gloriosos, ayan

bastado a obrar tal effecto en ellos, como ni la falta de

nascimiento, ny de fortuna, ni de grados, ni de possibilidad en

otros, para q. no sean honrrosos, y parezcan grandes. Esso nos

puede señalar tambien aquel aparescerse dios en la zarza, para q.

no tuuiessen los pequeños por desconfiados de tal Huesped; para q.

por el consiguiente tambien, y mejor creamos, q. el ánimo,

descendencia de dios, puede ser Grande en el chico como en el

Grande.

Señor, perdon de tales disparates, que la Melancholía nunca

concibió ni parió otro parto; y ninguna mayor q. la q. engendra a

vn enamorado la absencia de su amado.

Perdon tambien a estos amores, que en los Cantares nos los enseñó

dios, y pues él se requiebra con su alma, y quiere q. su alma se

requiebre con él con tan suaues y tiernos amores, y requiebros como

aquellos, no le harán hastío a V. Excelencia estos mis amores, pues

son del Alma, y salen de lo mas profundo della. Y si V. Ex.^a

viesse vn papel largo que tengo debaxo de mi tapete, adonde me

pongo a melancolizar, y a hablar con mis Señores, y amigos en su

absencia, veria ally su nombre, y como por dias y horas voy

apuntando el curso de lo que se offresce. A los ojos se lo mostraré

al portador desta. V. Ex.^a venga, y lo verá, y oyrá vna confission

general. Pero lo q. hace al caso, venga V. Ex.^a a resuscitar a los

suyos: Buelua al cuerpo del bien público, porque biue, como sin

alma, sin V. Ex.^a No soy yo solo el q. lo digo, q. personas

graues, que biuen lexos de la inuidia, y de aquel barrio del

infierno, lo gimen, lo braman, me preguntan de su venida.

Es verdad, Señor, q. alguna absencia suele aprouechar, para mas

conoscimiento del valor de vno, para toque de los amigos, para

prueua de los no tales: al tono de lo q. dizen, q. la Mala fortuna

descubre los amigos y la Buena encubre enemigos: y la Absencia obra

algunas vezes algo de lo q. digo: Pero, señor, no tanta Absencia,

q. se hará cargo de Consciencia.

Dios trayga a V. Ex.^a con bien, como se lo dessea su

sieruo.--_Ant. Perez._

Estudios históricos del reinado de Felipe II · 第 120 / 140 题