(En la cubierta) Al Ex.^mo S. El Condestable de Francia mi Señor.
Octubre 1599.
Los guantes de piel de perro adobados con ámbar, de fabricación
española, debían de ser por entonces artículo muy estimado: Antonio
Pérez los ofrecía con encarecimiento, lo mismo en Inglaterra que en
Francia, á los más altos personajes, como don estimable, y échase de ver
cuánto lo era por la carta 145, parte II de la Colección Ochoa, en que
avisa á su mujer el envío de dos docenas desde París, con encargo de
distribuirlos, diciendo: que aunque pareciera cosa rara enviar de
Francia á España guantes, lo hacía por haberlos fabricado bajo su
dirección un guantero llamado Alexandre, tan acreditado ya, que era
menester entrarle pidiendo _guantes de Antonio Pérez_. En otra carta
habla de los ensayos que hizo primeramente para el adobo en ámbar de las
pieles de perro, cuyas primicias dedicó al Condestable. Introdujo, pues,
en Francia una nueva industria que era especial de nuestra Península.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 99. Colección Morel Fatio, núm.
XVI.
[Nota 326: Subrayado en la carta, y al margen de la frase dice:
_Fuera vanidad, q. soy español_.]