Patriota ilustre, poseyó acrisolada honradez, talento superior y
verdadero carácter. Si no fué un genio político, tuvo en cambio dotes
apreciables, sin las cuales el genio le habría servido de poco. Su
tesón es legendario; su fe sin límites salvó la independencia de Méjico
en los trances más críticos, en la hora más terrible de su movida
historia.
Se le llama con justicia _Libertador de Méjico_.
El mejor elogio que puede hacerse de este patricio ilustre, es decir
que habiendo gobernado mucho tiempo murió pobre.
Y ya que hemos anatematizado á los traidores que pelearon al servicio
de los extranjeros, no terminaremos sin tributar un aplauso á todos los
valientes que combatieron por Méjico y secundaron en su noble empresa á
don Benito Juárez.
V
¿Quién no conoce y venera el nombre de ABRAHAM LINCOLN? ¿Quién no sabe
que este hombre justo, que este político sagaz y consecuente, acabó con
la esclavitud que deshonraba á los Estados Unidos?
Parece mentira que en la más libre de las naciones y en la segunda
mitad del siglo XIX, vivieran en la esclavitud cuatro millones de
personas.
Lincoln rompió sus cadenas.
Hombre ejemplar en su vida y en su muerte, salvó la Unión americana que
atravesó durante su presidencia la crisis más tremenda de su historia.
Lincoln redimió á toda una raza de la más humillante servidumbre, y
murió asesinado como suelen morir los redentores.
Había nacido el 12 de febrero de 1809 en una cabaña miserable del
Estado de Kentucky. Sus padres, de oficio carboneros ó leñadores,
pertenecían á la religión ó secta de los cuákeros.
Como su padre, el joven Abraham fué leñador.
El futuro presidente, el hombre que había nacido para la inmortalidad,
manejó el hacha hasta los 21 años sin descuidar por eso la instrucción.
Desde niño había aprendido á leer.
Después de haber pasado la primera juventud en Kentucky y en Indiana,
á la muerte de sus padres se estableció en las riberas del Misisipí,
donde se consagró al cultivo de la tierra.
Más tarde se hizo molinero.
El molino, puesto bajo su dirección, no le pertenecía; era propiedad de
un comerciante de Salem.
En aquella gerencia industrial y comercial demostró Lincoln su honradez
y buenas cualidades, ganando la confianza de sus convecinos.
Sus virtudes, su laboriosidad y la parte activa que tomó (siendo
capitán de voluntarios), en una compaña contra los indios que mandaba
el _Halcón negro_, le valieron figurar en la Asamblea del Estado.
Casi la totalidad de los vecinos de Nueva Salem apoyaron y votaron su
candidatura.
Tenía Lincoln por entonces 25 años, y se dedicó al estudio de las
lenguas y de las matemáticas.
Como Wáshington, se hizo agrimensor.
En 1834 empezó á cursar la carrera de Derecho, recibiendo en 1837 el
título de abogado.
En 1840 formó parte de la Cámara del Illinois, retirándose poco después
de la política para vivir consagrado al ejercicio de su profesión.
Como abogado, mereció fama de íntegro, activo é inteligente.
En 1845 tornó á la política militante, emprendiendo una activa
propaganda en favor de la candidatura antiesclavista de Clay para la
presidencia de la Unión.
Clay fué vencido en la elección presidencial; pero Lincoln siguió su
propaganda antiesclavista, llegando á ser considerado por todos como
uno de los primeros adalides de la abolición.
La convención del distrito de Springfield (Illinois) le nombró por
unanimidad para el Congreso Federal, donde tomó asiento como diputado
en 1847.
En el congreso combatió con energía la declaración de guerra á Méjico,
sosteniendo que los americanos jamás deben pelear por una cuestión de
límites.
Fué también el defensor de cuantas peticiones llegaban al Congreso en
pro de la abolición de la esclavitud.
Sus esfuerzos eran vanos, que no había llegado la hora de la justicia.
El crimen horrendo de la esclavitud lo soportaban pacientes los amigos
de la libertad, por miedo de causar una ruptura entre los Estados
esclavistas y los antiesclavistas. Á Lincoln, y á todos los que con él
querían la abolición inmediata, se les tenía por hombres peligrosos.
En 1858 sostuvo Lincoln una campaña memorable, de esas que tanto
enaltecen á los pueblos libres. El esclavista Douglas, aspirante á
la senaduría, recorrió diferentes Estados de la Unión defendiendo
la esclavitud; y entonces Lincoln se impuso la tarea de seguir por
todas partes al orador esclavista, levantando su voz donde quiera que
Douglas se atrevía á levantarla. En todos los _meetings_ en que hablaba
Douglas, también hablaba Lincoln. El público de los Estados Unidos se
interesaba extraordinariamente en la singular campaña, leyéndose en
todas partes los discursos de ambos oradores. Lincoln se acreditó de
polemista hábil.
En 1860, la Convención nacional de Chicago propuso á Lincoln para la
presidencia. Y el día 6 de noviembre, los electores de los Estados por
considerable mayoría eligen al humilde leñador, al batelero, al hombre
honrado, para presidente de los Estados Unidos.
Los ánimos exaltados de los esclavistas no pudieron contenerse más.
Sin provocación de ningún género, proclamaron la segregación. La
Carolina del Sur retiró sus representantes del Senado y del Congreso,
declarando que se separaba de la Unión. Siguieron su ejemplo Georgia,
Alabama, Florida, Luisiana, etc. El gobierno federal se limitó á
censurar la conducta de la Carolina (donde se habían cometido excesos
y usurpaciones), y la Carolina contestó atacando el fuerte Sumpter
guarnecido solamente por 70 hombres mandados por el mayor Anderson, que
se rindieron después de una resistencia heroica.
Una asamblea esclavista reunida en Mongomery votaba el 8 de febrero de
1861 la Constitución de los Estados confederados del Sur; Jéfferson
Davis fué elegido presidente.
No es nuestro ánimo relatar aquí las peripecias de la titánica lucha.
Sólo diremos que los siglos no han presenciado ninguna semejante.
Batallas interminables, combates navales que eran espanto del mundo,
victorias inverosímiles, desastres estupendos, inventos maravillosos, y
todo grande, todo colosal.
Pero Lincoln había jurado en pleno Capitolio cumplir con su deber, el
cual consistía en proteger y defender y mantener la Constitución de los
Estados Unidos.
Y cumplió con su deber.
Al principio de la guerra, la suerte fué contraria á los Estados de
Norte. Pero Lincoln hizo milagros, la federación hizo prodigios, la
Constitución fué mantenida y vencidos los rebeldes.
Más de dos millones de ciudadanos combatieron en defensa de la
Constitución; por su parte los separatistas armaron cerca de un millón
de hombres. Federales y confederados se batieron con denuedo por
espacio de cuatro años seguidos.
En las filas federales se alistaron muchos negros, de los que se dijo
que ennegrecían con sus rostros las filas del ejército. Hoy blanquean
sus huesos los campos de batalla.
En 1864--en plena guerra--hubo elección presidencial. Lincoln fué
reelegido con una mayoría de 400,000 votos.
El 30 enero de 1865, la Cámara de Wáshington declaró abolida la
esclavitud por 119 votos contra 56.
Entre tanto la guerra continuaba, pero ya nadie dudaba del éxito.
El general Lee, después de haber hecho inútiles prodigios de valor, se
rindió al general Grant el 9 de abril de 1865.
Poco antes entraba Lincoln en Richmond, capital de los rebeldes, entre
las aclamaciones del ejército victorioso, de los negros libertos y de
todos los amigos de la libertad.
El día 14 del mismo mes y año fué asesinado Lincoln de un pistoletazo
en la cabeza, hallándose en un palco del teatro Ford.
Juan Wilkes Booth se llamaba el asesino.
Hiciéronse á Lincoln suntuosos funerales, y su cadáver fué conducido á
Sprinfield cubierto de coronas y de flores. Centenares de negros, rotas
ya sus cadenas, le acompañaron dándole guardia de honor.
¡Digna apoteosis del grandioso drama!
ÍNDICE
Páginas
PRÓLOGO
Don Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza (Mejicano) 1
Franklin (Norteamericano) 5
Rivadavia (Argentino) 10
Páez (Venezolano) 14
Mariano Eduardo Rivero (Peruano) 19
Sor Juana Inés de la Cruz (Mejicana) 24
Hámilton (Norteamericano) 27
Aaron Burr (Norteamericano) 33
O'Higgins (Chileno) 36
Mádison (Norteamericano) 40
Heredia (Cubano) 44
Artigas (Oriental) 52
Freire (Chileno) 57
Bello (Venezolano) 61
Monroe (Norteamericano) 71
Belgrano (Argentino) 75
Bilbao (Chileno) 79
Muñoz Gamero (Chileno) 83
Gertrudis Gómez de Avellaneda (Cubana) 86
Hidalgo (Mejicano) 89
Morelos (Mejicano) 93
Iturbide (Mejicano) 96
Enriqueta Stowe (Norteamericana) 101
Castilla (Peruano) 105
Lamar (Ecuatoriano) 108
Sucre (Venezolano) 111
Walker (Norteamericano) 115
Francia (Paraguayo) 118
Los dos López (Paraguayos) 123
Caldas (Colombiano) 126
Córdoba (Colombiano) 128
Morazán (Hondureño) 130
Rosas (Argentino) 132
Caro (Colombiano) 135
Jaime Fenimore Cooper (Norteamericano) 139
Longfelow (Norteamericano) 142
Zaragoza (Mejicano) 149
Candelaria Pérez (Chilena) 152
Ulises Grant (Norteamericano) 155
Arturo Prat (Chileno) 159
Miguel Grau (Peruano) 162
APÉNDICE 165
Wáshington 165
Bolívar 169
San Martín 171
Juárez 174
Lincoln 176