CAPITULO LIV.

Pasa el ejército á Macedonia.

Apartado Montaner del campo, Berenguer de Entenza muerto, y Fernan

Jimenez huido quedó solo Rocafort absoluto señor y dueño de todo, y así

mudaba á su gusto y antojo las determinaciones de todo el consejo. La

resolucion que se tomó entre todos los capitanes antes que saliesen de

sus presidios, fué de acometer á Cristopol y hacerse fuerte en él, como

lo hicieron en Galípoli, y tener las dos provincias de Thracia y

Macedonia vecinas para hacer sus entradas. Pareció al principio facil la

empresa, porque creyeron coger á los Griegos descuidados, y sin tiempo

para prevenirse, y sin duda que les saliera bien el pensamiento, si en

el camino no se detuvieran cuatro dias en vengar sus particulares

agravios y pasiones con que tuvieron los Griegos espacio y lugar

bastante, no solo para defenderse, pero tambien para ofenderles, y

acabarles, si entre los Griegos hubiera hombres de valor y cuidado. La

dilacion de las ejecuciones en la guerra es muy perniciosa, y muy util

cualquier presteza, que por faltarles á muchos un dia, una hora y aun

menos tiempo, perdieron grandes lances y ocasiones.

Rocafort despues que supo que la Ciudad estaba puesta en defensa, se

resolvió de pasar al estrecho de Cristopol que es la parte marítima del

monte Rodope, y no detenerse, en acometer el lugar. El siguiente dia con

todo el campo pasó el estrecho, no sin gran fatiga, porque el camino era

áspero, los bagajes muchos; y los niños, mujeres y enfermos. Los

Griegos, aunque advertidos del camino que llevaban los Catalanes, no

pudieron, ó no osaron atreverse á impedilles el paso.

Atravesando el monte Rodope, bajaron á los campos de Macedonia cerca de

ocho mil hombres de servicio entre todas las naciones; bastante ejercito

para cualquier grande empresa, si los animos estuvieran unidos, y la

muerte de Berenguer no hubiera hecho odioso á Rocafort, aun á sus

propios amigos, porque desde entonces él se desvaneció y ellos se

ofendieron; al fin del otoño se hallaron en medio de la provincia de

Macedonia los pueblos enemigos poderosos y aun no maltratados con la

guerra, pero los daños de Thracia su provincia más vecina, les sirvió de

escarmiento, para prevenirse dentro de las Ciudades, y recoger los

frutos de la campaña. Cuidadosos pues los Catalanes de poner su asiento

por aquel invierno en algun sitio acomodado, corrian toda la tierra,

reconociendo puestos que poder ocupar, y recoger bastimentos y vituallas

compradas con sangre, y con dinero. Últimamente despues de haber hecho

grandes daños en toda la Provincia, se hicieron fuertes en las ruinas de

la antigua Casandria, uno de los mejores puestos de toda la Provincia,

por estar vecino al mar, y toda la comarca de aquel cabo fértil y

apacible, por los muchos senos, y entradas que el mar hace y de donde

fácilmente, ó por lo ménos con más comodidad que de otro cualquier

lugar, podian hacer sus entradas la tierra á dentro, y tener á

Tesalónica cabeza de la provincia en continuo recelo de su daño.

Expedición de Catalanes y Aragoneses al Oriente · 第 82 / 112 题