Pasa el ejército á Macedonia.
Apartado Montaner del campo, Berenguer de Entenza muerto, y Fernan
Jimenez huido quedó solo Rocafort absoluto señor y dueño de todo, y así
mudaba á su gusto y antojo las determinaciones de todo el consejo. La
resolucion que se tomó entre todos los capitanes antes que saliesen de
sus presidios, fué de acometer á Cristopol y hacerse fuerte en él, como
lo hicieron en Galípoli, y tener las dos provincias de Thracia y
Macedonia vecinas para hacer sus entradas. Pareció al principio facil la
empresa, porque creyeron coger á los Griegos descuidados, y sin tiempo
para prevenirse, y sin duda que les saliera bien el pensamiento, si en
el camino no se detuvieran cuatro dias en vengar sus particulares
agravios y pasiones con que tuvieron los Griegos espacio y lugar
bastante, no solo para defenderse, pero tambien para ofenderles, y
acabarles, si entre los Griegos hubiera hombres de valor y cuidado. La
dilacion de las ejecuciones en la guerra es muy perniciosa, y muy util
cualquier presteza, que por faltarles á muchos un dia, una hora y aun
menos tiempo, perdieron grandes lances y ocasiones.
Rocafort despues que supo que la Ciudad estaba puesta en defensa, se
resolvió de pasar al estrecho de Cristopol que es la parte marítima del
monte Rodope, y no detenerse, en acometer el lugar. El siguiente dia con
todo el campo pasó el estrecho, no sin gran fatiga, porque el camino era
áspero, los bagajes muchos; y los niños, mujeres y enfermos. Los
Griegos, aunque advertidos del camino que llevaban los Catalanes, no
pudieron, ó no osaron atreverse á impedilles el paso.
Atravesando el monte Rodope, bajaron á los campos de Macedonia cerca de
ocho mil hombres de servicio entre todas las naciones; bastante ejercito
para cualquier grande empresa, si los animos estuvieran unidos, y la
muerte de Berenguer no hubiera hecho odioso á Rocafort, aun á sus
propios amigos, porque desde entonces él se desvaneció y ellos se
ofendieron; al fin del otoño se hallaron en medio de la provincia de
Macedonia los pueblos enemigos poderosos y aun no maltratados con la
guerra, pero los daños de Thracia su provincia más vecina, les sirvió de
escarmiento, para prevenirse dentro de las Ciudades, y recoger los
frutos de la campaña. Cuidadosos pues los Catalanes de poner su asiento
por aquel invierno en algun sitio acomodado, corrian toda la tierra,
reconociendo puestos que poder ocupar, y recoger bastimentos y vituallas
compradas con sangre, y con dinero. Últimamente despues de haber hecho
grandes daños en toda la Provincia, se hicieron fuertes en las ruinas de
la antigua Casandria, uno de los mejores puestos de toda la Provincia,
por estar vecino al mar, y toda la comarca de aquel cabo fértil y
apacible, por los muchos senos, y entradas que el mar hace y de donde
fácilmente, ó por lo ménos con más comodidad que de otro cualquier
lugar, podian hacer sus entradas la tierra á dentro, y tener á
Tesalónica cabeza de la provincia en continuo recelo de su daño.