_Mús._
¿No dices que se le acuerde
Del vestido?
_Fel._
Y es muy justo;
Da, Galindo, dos vestidos
De color á estos galanes.
_Gal._
¡Qué gentiles gavilanes!
¡Y qué ejemplo de perdidos!
¡Pobre seso y pobre hacienda!
_Mús._
¡Ah seo Galindo famoso,
Camarero generoso!
_Gal._
De este caballo sin rienda.
_Mús._
De este Príncipe dirá;
¿Cómo no nos manda nada,
Pues la guitarra y la espada
Toda á su servicio está?
¿No hay alguna á quien nos lleve
De noche á cantar?
_Gal._
Quisiera
Cantar á cierta platera
Más de carbon que de nieve,
Pero no sé si teneis
Letras que toquen historia.
_Mús._
¡Historia!... ¿Qué más notoria,
Si de ellas gusto teneis,
Que aquesta del Condestable?
Diez y seis romances sé.
_Gal._
Daldo al diablo, que no fué
La de Orlando tan notable;
¿Qué piensan estos poetas,
Pues que no hay semana alguna
Sin don Álvaro de Luna
Y otros cuarenta planetas?
Romances de tres en tres
Á un enfadoso sujeto;
Mas como es luna, en efeto,
Sale nueva cada mes.
Yo queria...
_Mús._
¿Qué? ¿canciones,
Liras, sonetos, sextinas?...
_Gal._
Más calabazas y andrinas,
Guindas, peras y melones;
Aquello de ir á Tambico
Ántes que te vuelvas mona.
_Mús._
Ya lo entiendo: la chacona.
_Gal._
Eso, por Dios, le suplico;
Y encajen tambien allí
Cómo se va poco á poco
Al hospital este loco
De mi amo.
_Mús._
¿Cómo ansí?
_Gal._
Dando y haciendo mercedes
Á damas, bravos, galanes,
Y vestidos á truhanes,
Perdonen vuesas mercedes;
Vengan y tengan paciencia,
Que muy pronto querrá Dios
Que nos quedemos los dos
Á la luna de Valencia.
_(Vanse.)_
FAUSTINO, _viejo_, Y LEONARDA, _con manto y escudero_.
_Faust._
Aunque te encuentre en la calle
Te he de hablar, Dios te bendiga,
Que áun sin conocerte obliga
Tu gracia, donaire y talle.
¿Dónde bueno por aquí,
Sobrina?
_Leon._
De misa vengo.
_Faust._
Iré contigo, que tengo
Que hablarte.
_Leon._
¡Que hablarme!
_Faust._
Sí.
_Leon._
¿Sobre qué, por vida mia?
_Faust._
Allá en casa lo sabrás.
_Leon._
Á las mujeres jamas
Les digas esto querria;
Muero por saber lo que es,
No llegaré á casa viva.
_Faust._
Yo quiero hacerte cautiva,
Lo demas sabrás despues.
_Leon._
Sin duda que es casamiento.
_Faust._
Un caballero te pide.
_Leon._
Haz cuenta, señor, que mide
Las alas del pensamiento.
_Faust._
Es muy rico y gentil hombre.
_Leon._
Bastaba ser de tu mano.
¿Es acaso Feliciano?
_Faust._
¿Cómo? no conozco ese hombre.
_Leon._
Un mozo que há pocos dias
Que heredó.
_Faust._
Ya sé quién es,
¡Jesus! Leonarda, no des
En tan locas fantasías,
Ese es un mozo perdido,
Fábula deste lugar;
Todo rameras, gastar,
Jugar y vestir lucido:
Allá es la conversacion,
Allá las fiestas y cenas,
Allá de vidas ajenas
La injusta murmuracion;
Allá verás el mozuelo
Que tiene bien que mirar
En su casa, murmurar
De las estrellas del cielo.
Es de valientes sagrado,
Es de amantes un asilo.
_Leon._
¿Qué, tiene tan mal estilo?
_Faust._
¡Ay de aquel su padre honrado
Que ganó tan poco á poco
Esta hacienda que él despende!
Como el trabajo no entiende,
Despréciala como loco.
_Leon._
¡Ay de mí! que aunque os encubro,
Tio, mi pena y dolor,
Fiada en sangre y amor,
Hoy hasta el alma os descubro;
Sabed que en conversacion,
Ese mozo se ha alabado
De que á Leonarda ha gozado,
Y que por esta razon
Nadie será mi marido
Si no es que él mismo lo es.
_Faust._
¡Cómo! ¿eso pasa, despues
Que anda ese loco perdido?
¡Vive Dios que aunque la espada,
Aunque en causa tan decente
Como es tu honra, sustente
Apénas la mano helada,
Que le tengo de buscar
Y decirle que has de ser,
Á su pesar, su mujer!
_Leon._
Oye.
_Faust._
No te acierto á hablar.
_(Vase.)_
_Leon._
Señor... ya se fué... Eso quiero,
Y que mis deudos airados
Le obliguen á los cuidados
Con que me engañó primero,
Darle tengo en cuanto pueda
Pesadumbre, que mi honor
Da voces, y dice amor
Que más agraviado queda.
¡Triste de mí, que aquí viene!
Quiero taparme.