_Fabr._
¿Está aquí el buen Feliciano?
_Fel._
Aquí estoy, Fabricio amigo.
_Fabr._
Oye aparte. Es Dios testigo
Que vengo perdido, hermano.
Llevan á mi padre agora
Preso por dos mil reales,
Si tú al remedio no sales
De un hijo que un padre adora,
Y sobre aquesta cadena...
_Fel._
Quedo, no me digas más.
¿Prendas á mí prendas das?
¡Por Dios que la prenda es buena!
_Fabr._
¿Pues no es bastante piedad
Dar sobre prenda el dinero?
_Fel._
Al amigo, al compañero,
Con quien profeso amistad,
¿En qué le sirvo si doy
Oro sobre oro?
_Ful._
No digas
Que en dármelo no me obligas,
Tómala y tu esclavo soy.
_Fel._
El dármela te condena,
Aunque el buen término alabo,
Pues que te llamas mi esclavo,
Y te quitas la cadena.
Ten la cadena, Fabricio,
En muestra de obligacion,
Pues que las cadenas son
De los esclavos indicio.
_Fabr._
Tendréla para mostrar
Que es tuya, y que tuyo soy,
Pues el oro en que la doy
Es hierro que puede atar.
Vivas mil años, y advierte
Que me acordaré de tí
Miéntras vive el alma en mí,
Y ella despues de mi muerte.
_Fel._
¿Galindo?
_Gal._
Señor.
_Fel._
Da luégo
Dos mil reales á Fabricio.
_Gal._
¿Qué dices?
_Fel._
Este es mi oficio,
No repliques.
_Gal._
¿Estás ciego?
_Fel._
Camina.
_Gal._
Vénte conmigo.
¡Con buen pié nos levantamos!
_(Vanse Galindo y Fabricio.)_
_Fel._
¿Adónde quereis que vamos?
_Ric._
Donde quiera iré contigo,
Aunque donde sabes sea.
_Fel._
¿Darásme celos?
_Ric._
Ya no,
Que ya sé que me perdió,
Por ganarte, Dorotea.
_Fel._
¿Quiéresla bien?
_Ric._
No te osára
Decir que la quiero bien,
Aunque á su hermoso desden
La voluntad inclinára,
Con temor que me la dieras
Como Alejandro á su amiga,
Si tal grandeza te obliga,
Que ser Alejandro esperas.
_Fel._
Perdone Alejandro en eso,
No puede ser que yo sea
Liberal con Dorotea,
Ser inferior le confieso.
Piérdome cuando imagino
Que Alejandro se la dió,
Mas pienso que le cegó
Ser tan inclinado al vino.
_Ric._
De eso le culpan historias.
_Fel._
Si la dió fuera de sí,
Yo no, porque estoy en mí,
Y no quiero infames glorias.
¿Cómo no viene, Fulgencio,
Tancredo como solia,
Que esta nuestra compañía,
Sin su presencia es silencio?
_Ful._
¿Pues eso dices? ¿no sabes
Que está preso?
_Fel._
No por Dios.
_Ful._
Habrá más de un mes, que dos
Mancebos bravos y graves
Le acuchillaron muy bien,
Defendióse, al uno hirió,
Prendiéronle, y concertó
La herida; aguarda que den
Á su tio unos dineros,
Y por esto se está allí.
_Fel._
Agravio me han hecho á mí,
Que fuera de los primeros
Que á serville hubieran ido,
Que le soy aficionado.
¿La herida qué le ha costado?
_Ful._
Cien escudos le han pedido.
_Fel._
Vamos á misa, y de allí
Por la cárcel entrarémos
Y á comer nos le traerémos,
¿Quereis vos ir?
_Ric._
Señor, sí.
_Fel._
Pues hoy comerémos todos
En regocijo del preso;
No lo estuviera por eso,
Siendo tan fáciles modos
Solicitud y dinero
Para darle libertad;
Cierto que siento el agravio.