_Flora._
¿Qué quiere?
_Tomé._
Aguarda.
_Flora._
Mas qué, ¿me quieres reñir?
_Tomé._
Tu culpa pienso que habla.
_Flora._
¿Qué querias? ¿que yo fuera,
Tomé, traidora á mi ama?
_Tomé._
No, mas no ser habladora,
Pero esto os viene de casta.
_Flora._
Vosotros sois el silencio.
_Tomé._
En fin, como hombre se llama,
Y como mujer la lengua.
_Flora._
¡Qué discreta semejanza!
Tambien es mujer la honra,
Y el agravio es hombre.
_Tomé._
Basta,
Yo me rindo á tu elocuencia;
Mas por Dios qué es cosa extraña
Ver de qué suerte en dos dias
De amor Celia al Conde trata,
Que de enojos y temores
Todo es celos esta casa,
¿Este es cuarto ó calabozo?
Que ya solamente falta
Que nos venga á visitar
Á media noche tu ama,
Ó que diga que los vidros,
Búcaros, fuentes y tazas,
Con otras cosas curiosas
D’este camarin, son damas.
No serán buenos casados
Si la vista no me engaña.
_Flora._
¿Qué querias? ¿que sufriese
Que entrasen aquí sus daifas?
Tomé, Tomé, la mujer
Que ve su marido, y calla,
Andar con otras, ó tiene
Algo que él calle, ó es santa.
_(Vase.)_
_Tomé._
Brava fortuna nos corre
Comenzando en mar bonanza,
Ya me pesa de haber sido
D’esta tormenta la causa:
Notable ingenio el de Otavio,
No se levanta borrasca
Que no se aparezca lüégo,
Como San Telmo en la gabia.
Quiero ver lo que hace Fénis.
Vidro hermoso, porcelana
De la China ó azafate
De Portugal de oro y nácar,
Bandeja de seda y perlas,
Caja de pastillas de ámbar,
Escritorio de Carey
Con molduras de oro y plata,
¿Qué haces entre esos vidros?