_Ana._
¿Pues vos me engañais á mí?
_Arag._
Los sucesos os dirán
Si os engaño.
_Ana._
Ya, don Juan,
Las esperanzas perdí.
Como la primer sentencia
Tiene Beatriz en favor,
Con celos de vuestro amor
Quereis probar mi paciencia.
_Arag._
Mal entendeis la razon
Por que me inclino á casarme
Con vos.
_Ana._
Si no es engañarme,
Celos presumo que son.
_Arag._
Yo estoy del Rey en desgracia,
Así el casarme sintió,
Y al paso que caigo yo
Sube Padilla á su gracia;
Caballero de la Banda
Le ha hecho y la trae al pecho,
De su cámara le ha hecho,
Ya le acompañan, ya manda;
Cuanto me quitó le ha dado,
Y que lo merece os digo,
Que hablar bien del enemigo
Es honra del agraviado;
Quien tiene por valentía
Hablar mal del que está ausente,
Sepa que quien lo oye siente
Que es infamia y cobardía.
Yo, cuyas dichas están
Sin estimacion alguna,
Pienso mudar de fortuna
Diciendo bien de don Juan;
¿Sin esto, qué no ha de hacer
Por mí, si me ve casado,
Pues le dejo asegurado
De que es Beatriz su mujer?
Y como mi inclinacion
Á tus partes es notable,
No te espantes que te hable
Sin celos, pues no lo son,
Que ya no hay de que lo esté,
Pues Beatriz se ha de casar.
_Ana._
No te puedes emplear
Que más contento les dé,
Porque Beatriz se asegura
De mí, que es lo más que siente,
Don Juan de tí; finalmente,
Si tu fortuna procura
Volver en gracia del Rey,
Y es el camino mejor
Que don Juan te tenga amor,
Hombre noble á toda ley,
Yo dejaré la locura
Y desigual casamiento
Que con don Álvaro intento.
Don Álvaro, que procura
Su venganza á costa mia,
Pues me sepultaba un viejo,
Y en manos de tu consejo
Rindo mi justa porfía;
Tuya soy, pero has de ser
Noble en cumplir lo que dices.
_Arag._
Para que más autorices
La fe que puedes tener,
Y yo asegure á don Juan,
Haré que licencia pida
Al Rey.
_Ana._
Ya voy advertida.
_Arag._
Iré contigo.
_Ana._
Aquí están
Mis criados, y es mejor
Que te quedes para hablalle.
_Arag._
¿Hablaste al Rey?
_Ana._
Quise dalle
Cuenta de mi necio error,
Pues me casaba tan mal,
Y como hablaste conmigo,
Dejé aquel intento, y sigo
El que es á mi gusto igual.
_(Váyase doña Ana.)_
_Arag._
Por un álamo blanco que pomposo
De verdes hojas que aforraba en plata,
Un alcázar de pájaros retrata,
Subió una hiedra y le llamaba esposo;
Los ramos que de Alcídes vitorioso
Fueron corona, enlaza, prende y ata,
Y á los pimpollos últimos dilata,
Con débil paso, el círculo amoroso.
Villano labrador, del monte guerra,
La hiedra corta, que el humor no alcanza,
Seca los brazos y las hojas cierra;
No ménos levantada mi esperanza
En los brazos del Rey, cayó en la tierra,
Que no hay cosa segura de mudanza.