En marzo de 2001, IBM se embarca en el mercado creciente de la
traducción con un producto profesional de gama alta, el WebSphere
Translation Server. El software traduce instantáneamente páginas web,
correos electrónicos y conversaciones electrónicas (chats) a varios
idiomas (alemán, chino, coreano, español, francés, inglés, italiano,
japonés). Traduce 500 palabras por segundo y permite añadir
vocabularios específicos.