En 1997, que dice libro digital dice digitalización, porque la casi
totalidad de los libros existe solo en su versión impresa. Para que un
libro pueda ser consultado en pantalla, primero hace falta
digitalizarlo, en "modo imagen" o en "modo texto". Los dos modos son
complementarios. Digitalizar en "modo imagen" es escanear el libro, y
equivale a fotografiar el libro página a página. La versión informática
no es sino un facsímil digital de la versión impresa. Como se conserva
la presentación original, luego es posible "hojear" el texto en
pantalla. Este modo es más barato, pero no permite la búsqueda textual.
Digitalizar en "modo texto" implica la necesidad de escanear el libro
en modo imagen y convertirlo en texto gracias a un programa OCR
(Optical Character Recognition). Se supone que un buen programa OCR
tiene una fiabilidad de un 99%, luego basta con una relectura en
pantalla para corregir el texto.