En abril de 1997, los investigadores del Media Lab del MIT
(Massachusetts Institute of Technology - Instituto de Tecnología de
Massachusetts) creen la compañía E Ink para desarrollar una tecnología
de tinta electrónica. Muy brevemente, aquí es la tecnología: atrapados
entre dos láminas de plástico flexible, millones de microcápsulas
contienen cada una partículas blancas y negras suspendidas en un
líquido claro. Un campo eléctrico positivo o negativo permite indicar
el grupo de partículas deseado (por ejemplo blanco para unas y negro
para otras) en la superficie del soporte, para ver, modificar o borrar
datos. En julio de 2002, E Ink presenta el prototipo de la primera
pantalla con esta tecnología. Esta pantalla es comercializada en 2004.
Siguen otras pantallas para varias tabletas de lectura, entonces las
primeras pantallas flexibles en blanco y negro, que anuncian el papel
electrónico.