_Prosiguen la navegacion al rio Paraná arriba, hácia Coronda._
En ocho bergantines metieron los 400 hombres restantes, y salimos del
puerto de Buena Esperanza, rio Paraná arriba: buscamos otro rio, que se
llamaba Paraguay, de que teniamos noticia, y cuyas riberas estaban
pobladas de indios Cários, con abundancia de maiz, manzanas y raices (de
que hacian vino), de peces, carne, ovejas, tan grandes como mulos, de
ciervos, puercos, avestruces, gallinas y ganzos, de que se tratará en el
cap. 20. Habiendo navegado cuatro leguas, llegamos el primer dia á la
nacion Coronda. Sus indios son altos, y traen cerca de las narices unas
piedrecillas, y las indias andan como las que ya se ha dicho. Son
semejantes á los Timbúes, y habitarán estas islas hasta 12,000 de
guerra: mantiénense de caza y pesca. Tienen gran abundancia de pieles
de nutrias: rescataron de todo lo que tenian, por cuentas, vidrios,
espejos, peines, cuchillos y anzuelos. Allí estuvimos dos dias, y nos
dieron dos indios Cários que habian cautivado, para que nos serviesen de
guias é intérpretes.