_Del sitio, toma y quema de la ciudad de Buenos Aires._
Estuvimos juntos un mes en Buenos Aires, con gran necesidad, esperando
se previniesen las naves: en cuyo intermedio se pusieron sobre la ciudad
23,000 indios valientes, cuyo número componian las cuatro naciones
Querandíes, Bartenes, Charrúas y Timbúes, con intencion de acabarnos.
Unos envistieron á la ciudad para entrarla, otros arrojaban flechas de
cañas encendidas sobre las casas, que cuyos techos estaban cubiertas de
paja, excepto la del General que era de piedra, y lograron quemar
enteramente toda la ciudad. Disparadas las flechas, empiecen á
encenderse por la punta, y encendidas y arrojadas, no se apagan, antes
queman las casas en que pegan, y abrasan lo que tocan.
Tambien nos quemaron en esta funcion los indios cuatro navios grandes,
que estaban en el mar á media legua del puerto; y la gente de ellos,
viendo el gran tumulto de indios, se pasó á otros tres que no estaban
lejos, y se hallaban abastecidos de bombardas. Previniéronse á la
defensa, y viendo quemarse las cuatro naves, dispararon tantas balas
contra los indios que iban á quemarlos, que temiendo las violencias de
los tiros, se retiraron; dejando en quietud á los cristianos, de los
cuales murieron, en estos trances, un alferez y treinta mas. Esto
sucedió el dia de San Juan Evangelista, de 1535.