Novelas de la Costa Azul (1924) resulta un excelente fresco sobre la
vejez, trazado con brío y exactitud por un Blasco Ibáñez ya maduro, en
la cumbre de su fama, dueño de la lengua y la técnica, que sabe dibujar
desde el agnosticismo la amargura del transcurso del tiempo sin
desaliento ni acritud. Un libro brillante que sorprenderá al lector por
su calidad y su calidez humana.
©1924, Blasco Ibáñez Vicente
©1924, Prometeo